Candela Arizaga, la influencer que se encuentra envuelta en el escándalo con su pareja, Facundo Moyano, volvió a usar sus redes sociales y sorprendió con un sugestivo posteo: subió una foto de cuando era chica acompañada por una frase demoledora.
A una semana del confuso episodio que terminó con la intervención de la Policía y mientras el exdiputado continúa dando su versión en distintos programas de televisión, Arizaga decidió volver a mostrarse públicamente.
En una historia de Instagram compartió una foto de su infancia y escribió: "Los malos tiempos no son pa' siempre", una frase que llamó la atención de sus seguidores en medio del delicado momento que atraviesa y de una investigación judicial que todavía continúa abierta.
En las últimas horas, además, se conocieron detalles del informe elaborado por el Equipo de Intervención Domiciliaria (EDID) del Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Ciudad de Buenos Aires sobre el episodio ocurrido el 5 de agosto entre Moyano y Arizaga. Allí se consignó que la joven reconoció haber consumido sustancias psicoactivas y alcohol junto al sindicalista.
"En el día de la fecha, se tomó intervención en la presente denuncia, donde consta que alrededor de las 05:10, se solicitó la presencia policial en el domicilio de Av. Libertador 5418, piso 21, departamento A, de esta Ciudad, tras un presunto ataque cardíaco de una mujer", comenzó el documento.
Según consta en el informe, la modelo de 23 años se retiró del lugar "corriendo a los gritos" y se encontraba "en evidente estado psicomotriz y desnuda", ya que únicamente llevaba una prenda íntima con la que se cubría el cuerpo.
Posteriormente, personal del organismo acudió al Hospital Pirovano, donde Arizaga había sido trasladada y recibió el alta durante la tarde. Allí entrevistaron a la influencer, quien manifestó: "No hubo violencia de género como se está diciendo".
"Sobre los hechos denunciados, Candela relató no recordar lo que sucedió durante la madrugada, 'no recuerdo que haya pasado nada'", agrega el documento de cinco páginas. En ese mismo informe quedó asentado el consumo de sustancias psicoactivas y alcohol junto a Moyano.
Hasta el momento, la causa por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad continúa tramitándose, mientras que las medidas restrictivas contra Moyano también siguen vigentes. En medio de la investigación, el sindicalista brindó distintas entrevistas y realizó algunas declaraciones que generaron controversia.
Entre otras cosas, aseguró que la joven sufrió un paro cardíaco y que le realizó RCP con una mano mientras con la otra grababa con su celular. También sostuvo que posteriormente Arizaga tuvo un brote y salió corriendo: "No consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción", afirmó Moyano. Además, explicó que rechazó someterse a análisis de sangre y orina porque esa decisión se la "sugirieron" sus abogados.
Pese a que los protagonistas pidieron que el expediente se cerrara, la investigación continúa y todavía quedan varios testimonios por incorporar. Según anticiparon en Desayuno Americano, primero declararán las dos personas de seguridad que asistieron al lugar y luego será el turno del vecino que llamó al 911.
Las declaraciones fueron organizadas en distintas tandas. El martes 18 de agosto se espera una nueva ronda de testimoniales, que comenzará con el personal policial que intervino aquella madrugada, desde los llamados iniciales hasta la detención. El 19 de agosto será el turno del personal médico que asistió a Candela en el Hospital Pirovano, testimonios que se extenderán hasta el 20 de agosto.
Por último, el 31 de agosto, la fiscal especializada en género tomará declaración a la empleada doméstica y a una amiga de Candela, quien llegó al Hospital Pirovano pocos minutos después del ingreso de la influencer.
Mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió exactamente aquella madrugada y todavía restan testimonios considerados importantes para la causa, Candela Arizaga eligió expresarse de otra manera. Sin hablar directamente del expediente ni de Facundo Moyano, recurrió a una imagen de su infancia y a una frase que, en medio de este contexto, adquiere otro peso: "Los malos tiempos no son pa' siempre". ¿Fue simplemente un mensaje de fortaleza personal o una forma indirecta de hablar del momento que atraviesa junto al líder sindical?