La escena parecía distendida, casi de amigos recordando anécdotas. Pero bastó una pregunta para que todo cambiara. En su paso por el streaming de Blender, Carla Conte volvió a demostrar que no esquiva los conflictos y que, cuando decide hablar, lo hace sin dar muchas vueltas. Frente a José María Listorti, la consigna era simple: decir con quién no volvería a trabajar. La respuesta, en cambio, desató un nuevo capítulo en una historia que lleva años. "Yo sé la respuesta, pero te tengo que preguntar, ¿con quién no trabajarías?", lanzó Listorti, con tono cómplice. Conte, lejos de esquivar el tema, respondió con ironía: "Bueno, ¿para qué querés que te diga?".
Y agregó: "No, excepto esa persona, no hay nadie con quien no trabaje". El juego de sobreentendidos duró poco. La insistencia del conductor terminó por abrir la puerta a una definición mucho más directa. "¿Y por qué tanta bronca con esa persona que no queremos nombrar?", volvió a preguntar. Y ahí llegó el golpe: "Lo que he dicho siempre, no hay nada que agregar". Pero cuando Listorti fue un paso más allá -"¿Pero no te hizo nada personal a vos, no?"-, Conte dejó cualquier ambigüedad de lado: "Sí, obvio, lo que le hacía a todas las minas que él tenía alrededor, me hizo a mí, o sea, ser pajero era una un gran característica de él".
Si bien ella no lo nombró en ese momento, sí lo hizo José María. "Estamos hablando de Mariano Iúdica", lanzó. De todas maneras, el destinatario era evidente, ya que no es la primera vez que Conte apunta contra él, pero sí una de las más crudas. Ya en noviembre del año pasado, en el programa de Moria Casán, Conte había sido igual de contundente. "No me importa lo que diga. Sinceramente, tampoco escuché en profundidad lo que dijo de Marcelo. Es alguien que yo he dicho muchas veces, hace muchos años ya, que no me cae bien por las cosas que ha dicho y por su forma de tratar a las mujeres", había afirmado entonces.
La actriz había ido más allá al sostener que no se trataba de una experiencia personal, sino de un patrón: "No solo conmigo. Lo he visto con otras mujeres y conozco historias". Ese señalamiento encontró eco en el estudio. "Es cierto", había respaldado por aquel entonces Amalia Díaz Guiñazú. Y Conte, lejos de bajar el tono, remató con una frase que terminó de marcar posición: "Es el único tipo con el que no volvería a laburar. Yo trabajé con un millón de tipos que los amo. Compañeros divinos. No son todos los tipos así. Yo no creo que todos los tipos sean unos pajeros. Este, puntualmente, es así".
El nuevo cruce también reavivó otro eje: el universo de Marcelo Tinelli, donde muchos de estos vínculos se forjaron y se rompieron. En medio del difícil presente del conductor, las críticas de Iúdica hacia él actuaron como disparador para que Conte volviera a tomar la palabra. Pero su postura sobre Tinelli es distinta. Lejos de sumarse a las críticas, expresó cierta empatía: "Me da mucha pena que haya terminado así porque fue un proyecto que era nuevo para él y que se animó a hacer". Incluso destacó que el conductor "estaba encontrando algo ahí, estaba descubriendo algo", aunque reconoció que "fue todo un quilombo".
La actriz también recordó su histórico enfrentamiento con Tinelli en 2007, cuando se negó a participar de ciertos juegos en cámara. "Ovarios hay que tener para decirle las cosas cuando estaba allá arriba. Las consecuencias fueron para mí", había señalado, marcando una diferencia con quienes critican ahora, cuando el poder ya no es el mismo.