Oscar Esperanza Palavecino, conocido popularmente como el Chaqueño, parece haber encontrado una nueva forma de desafiar las tradiciones criollas: cantar con el presidente Javier Milei y luego desentenderse de cualquier responsabilidad en el asunto. Y, qué mejor manera de hacerlo, que ninguneando a la Asociación Federal de Raíces Criollas, que lo expulsó por su polémico gesto.
En el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, el Chaqueño decidió que no había mejor compañía para sus zambas y chacareras que el flamante presidente, quien subió al escenario para compartir un momento musical mientras en la Patagonia argentina se incendia. Es este último punto tal vez lo que terminó siendo un escándalo.
La Asociación Federal de Raíces Criollas, que tal vez no sea tan conocida como el Chaqueño pero sí más coherente con sus valores, no tardó en reaccionar. En un comunicado publicado en su perfil de Facebook, la entidad expresó su indignación: "(El gesto) es incompatible con la esencia criolla, que se funda sobre la identidad cultural y la memoria de los pueblos, y no sobre ideologías partidarias. Nuestros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder", expresaron.
Pero, claro, el Chaqueño tenía algo que decir. En diálogo con Lape Club Social, dejó claro que no piensa hacerse cargo. "No puedo entender esto. Estamos en democracia y es un presidente", declaró con la convicción de quien cree que cantar con Milei es un deber cívico.
Por si fuera poco, agregó: "Todas estas cuestiones de asociaciones para mí es nueva, no tengo nada que ver ni la conozco. Tampoco no voy a cantar porque ellos no quieran. Estamos todos locos". Sí, según el Chaqueño, la culpa no es suya ni de Milei, sino de una asociación que defiende los valores criollos.
Y, cuando le preguntaron cómo surgió el encuentro con Milei, el artista explicó con una tranquilidad pasmosa: "Un día antes me entero que iba a ir una persona de la presidencia. La gente es la que habla. Yo no me molesto para nada. Hice lo que tenía que hacer, saludarlo. Y lo invité porque canta, como varios".
Mientras tanto, en la Patagonia los incendios avanzan y las luchas sociales siguen esperando algún tipo de respaldo desde los escenarios folklóricos. Pero no importa, porque el Chaqueño parece estar ocupado lavándose las manos con una habilidad digna de Poncio Pilato.
Al final del día, queda claro que para algunos artistas las raíces criollas son solo un decorado que puede ser cambiado según convenga. Y mientras la memoria de los pueblos se quema junto con los bosques patagónicos, el Chaqueño Palavecino canta con Javier Milei y deja una lección inolvidable: en tiempos de crisis, siempre habrá quienes prefieran mirar hacia otro lado... o hacia el poder.