En un nuevo capítulo de la interminable novela entre Mauro Icardi y Wanda Nara, el delantero del Galatasaray decidió tomar su cuenta de Instagram para aclarar puntos sobre el proceso de divorcio con su exesposa. Y, como era de esperarse, lo hizo con su ya clásico estilo: un fondo negro, letras blancas y un texto kilométrico que parece más un manifiesto que un comunicado.
El futbolista, que lleva meses protagonizando titulares más por sus dramas personales que por sus goles, comenzó su descargo con una línea digna de un guion de telenovela: "Hace exactamente un año me presenté en Milano a la audiencia de divorcio fijada por la justicia italiana".
Pero eso no fue todo. En un alarde de precisión legal y geográfica, aclaró que fue él quien inició el proceso en noviembre de 2024: "En marzo de 2025 estuve ahí, presente, mientras la jueza se declaraba competente y decretaba la separación que exige la ley italiana", continuó.
Por supuesto, no podía faltar la dosis de ironía que caracteriza sus comunicados: "La realidad es bastante simple. Tan simple que casi debería escribirla en italiano, el idioma en el que hablan los jueces y en el que se redactan las sentencias. Pero si lo hiciera, probablemente los cuatro 'periodistas' especialistas en inventar, tergiversar y difamar desde hace más de un año tendrían todavía más dificultades para entenderla", dijo sin dejar nada para la imaginación.
El delantero también aprovechó para lanzar dardos para todas partes pero sobre todo a los trabajadores de prensa que lo critican y, en esta línea se preguntó dónde se esconderán ahora aquellos que aseguraron que "no quería separarse" y se refirió a la abogada Ana Rosenfeld como una "reciclada" sin dignidad. Todo esto, claro, sin nombres propios pero con suficientes pistas como para que todos entiendan.
Y cuando se pensaba que no podía ponerse más extravagante, Icardi decidió cerrar con una postdata que dejó a todos boquiabiertos: "El Tic Tac dejó de correr y se quedó sin tiempo, se terminó. Y para esos boludos, fabuladores de falsas noticias, no me subestimen que de estúpido no tengo nada". Al parecer, el futbolista siente la necesidad de aclarar algo que nadie le había preguntado: que no es estúpido.
Así las cosas, Mauro Icardi se colgó -otra vez- de Johnny Depp y, aunque queda claro que se refiere a la batalla legal con su ex esposa Amber Heard, lo cierto es que su intento por emular al ícono hollywoodense terminó siendo más material para memes que otra cosa.