En la recta final de su temporada en la cartelera porteña, Alberdi, el Musical se despide con tres funciones en el Teatro Regina. La obra, escrita y protagonizada por Pablo Flores Torres, propone una mirada contemporánea sobre la figura de Juan Bautista Alberdi, el pensador tucumano considerado el padre intelectual de la Constitución argentina. Con música original que mezcla rap y folclore, y una puesta que busca acercar la historia al público joven, el musical se convirtió en una de las propuestas más comentadas del teatro musical independiente.
Antes de despedirse de Buenos Aires, Flores Torres conversó con BigBang sobre el origen del proyecto, el redescubrimiento del prócer y el impacto cultural que generó la obra. "Lo primero que me pasó fue algo muy fuerte: me pregunté por qué yo no sabía nada de todo esto que estaba leyendo. Alberdi tiene hitos impresionantes que casi no aparecen en los relatos más conocidos de la historia. Por ejemplo, cuando Justo José de Urquiza asume el poder después de derrotar a Juan Manuel de Rosas, le encarga a Alberdi una misión enorme: lograr que las potencias del mundo reconozcan a Argentina como un país independiente", relata entusiasmado.
Flores Torres explica que, en ese momento, aunque la Confederación se consideraba a sí misma un país, para muchos estados europeos seguía siendo una extensión del Imperio español. "Alberdi hizo una gira diplomática monumental. Se reunió con líderes de todo el mundo: con el presidente de Estados Unidos, con la reina Victoria en Inglaterra, con Napoleón III en Francia, con el Papa en Italia y con la reina Isabel II de España. Logró documentos firmados por todos ellos reconociendo la independencia argentina. Es un trabajo diplomático gigantesco... y casi nadie lo conoce", señala el actor, autor y compositor de la obra.
Uno de los objetivos del musical fue correrse de la imagen solemne de los próceres que suele aparecer en los manuales escolares: "Nosotros siempre vemos a los próceres como señores mayores en retratos antiguos -dice el autor-. Pero Alberdi también fue joven. Cuando llegó a Buenos Aires repartía panfletos en la plaza, agitaba ideas, discutía política. Era un pibe con ganas de cambiar el mundo". En esa reconstrucción también aparecen figuras clave de su generación, como Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez o Vicente Fidel López. "Entre ellos eran amigos, salían a tertulias, se enamoraban, discutían literatura", cuenta Flores Torres.
Y añade: "En la casa de Mariquita Sánchez de Thompson se juntaban a bailar y a debatir ideas. Ese lado humano es el que quisimos recuperar". El musical adopta un lenguaje contemporáneo que mezcla rap con ritmos tradicionales argentinos. La inspiración, reconoce Flores Torres, vino de un fenómeno del teatro musical internacional. "Yo soy docente de teatro musical y veía que mis alumnos conocían la historia de los próceres norteamericanos gracias a Hamilton, el musical de Lin-Manuel Miranda (éxito que narra la historia de EE.UU. con hip hop). Entonces pensé: ¿por qué no podemos hacer algo así con nuestra historia?", explicó.
El resultado fue una partitura que combina rap -un género con fuerte desarrollo en Argentina y con uno de los máximos exponentes de la industria como Bizarrap- con sonoridades folklóricas: "Los mayores referentes del rap en español hoy son argentinos, así que teníamos licencia para usar ese lenguaje. Trabajamos mucho la métrica con la coreógrafa Fina Insúa para que funcionara. Y a la vez incorporamos música compuesta por el propio Alberdi.
Uno de los mayores logros de la obra, según su creador, fue la conexión con un público adolescente. "Me di cuenta de que algo pasaba cuando en la segunda función vi chicos de 14 años en la primera fila vestidos con ropa de época. Me quedé mirándolos en escena y por un segundo me olvidé de actuar", recuerda entre risas. La repercusión también se trasladó a las redes sociales. "Nuestro público mayoritario tiene entre 16 y 18 años", detalla.
Y agrega: "En TikTok el personaje empezó a circular muchísimo. Algo parecido a lo que pasó con Hamilton en Estados Unidos: los jóvenes adoptaron la historia". Para Flores Torres, el legado del pensador tucumano sigue vigente porque fue quien imaginó el modelo de país que todavía existe. "Alberdi diseñó la estructura de república que conocemos hoy: provincias autónomas pero integradas en una nación. En ese momento el conflicto entre unitarios y federales era enorme, y él propuso un sistema que conciliaba ambas visiones", sostuvo. Esa idea terminaría cristalizada en la Constitución que impulsó Urquiza.
El espectáculo fue declarado de interés cultural por distintos organismos, entre ellos la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina, el Senado de la Nación Argentina y la Legislatura porteña. "Para nosotros es muy importante porque el objetivo del musical es visibilizar una parte de la historia que muchas veces quedó relegada", explica. La obra también consiguió siete nominaciones a los Premios GEA Musical, incluyendo mejor musical y mejor música original. Por ese motivo, Flores Torres cree que la escena local atraviesa un momento fuerte de identidad. "Como los argentinos miramos a Broadway, el resto de Hispanoamérica mira a Argentina", destaca.
Incluso, el artista, remarcó que "muchas obras que se hacen en Perú, Chile o Uruguay son licencias de producciones argentinas". De hecho, destaca que Buenos Aires es una de las ciudades con mayor actividad teatral del mundo: "Estamos hablando de compararnos con Nueva York o Londres. Eso habla de la potencia cultural que tenemos".Además de Alberdi, Flores Torres tiene por delante otro desafío: componer la música de Drácula Resurrección, la secuela del clásico creado por Pepe Cibrián Campoy y anunciada para 2026. "Si me pongo a pensar demasiado la responsabilidad, me bajo -confiesa-. Estamos hablando del musical en español más exitoso del mundo: Drácula, el musical. Pero cuando te ofrecen algo así, decís que sí y después te ponés a trabajar para estar a la altura", prometió.
Antes de iniciar su recorrido por otras ciudades, Alberdi, el Musical tendrá sus últimas tres funciones en Buenos Aires los domingos a las 20:30 en el Teatro Regina. "Es un sueño hermoso que estamos viviendo -dice Flores Torres-. Y si logramos que alguien salga del teatro con ganas de leer a Alberdi, entonces todo esto ya valió la pena", cerró.