A sus 82 años, Samuel "Chiche" Gelblung atraviesa un momento de profunda fragilidad, no solo física sino también emocional. Tras una nueva internación de urgencia que generó una ola de preocupación y tristeza, salieron a la luz los detalles de una batalla que el conductor libra en varios frentes: desde complicaciones respiratorias hasta una infección que pone en riesgo una de sus extremidades.
El ingreso al Sanatorio Mater Dei se produjo tras un cuadro de fiebre alta y dificultades para respirar. Fue Ángel de Brito quien, desde su ciclo en Bondi, trajo algo de luz sobre el estado actual del periodista: "Chiche ayer fue internado en el Mater Dei y ahí lo estabilizaron", explicó.
De Brito intentó llevar tranquilidad a los seguidores del legendario comunicador: "Ya está estable, está bien, tuvo un problema respiratorio", comentó, remarcando la inquebrantable voluntad de Chiche: "Hoy le dan el alta y puede volver a trabajar, que es lo que más le gusta. Chiche tiene ya 82 años y viene con muchos achaques, pero golpeado y todo quiere trabajar".
Sin embargo, más allá de los problemas de salud propios de su edad, hay algo que cala hondo en el ánimo de Gelblung. Según reveló el conductor de LAM, el dolor más grande de Chiche en estos días es profesional: "Está muy angustiado porque le levantaron el programa que tenía en Net TV", confesó De Brito, mostrando la tristeza de un hombre que respira periodismo y que siente el vacío de la pantalla como una herida difícil de sanar.
La salud física de Chiche, no obstante, presenta un panorama sombrío. Según informó la periodista Fernanda Iglesias, el conductor arrastra una serie de complicaciones crónicas: diálisis tres veces por semana, dos stents y un historial reciente de trombosis. Pero lo más alarmante es una herida en la planta del pie que se volvió incontrolable.
La llaga derivó en una infección y posterior gangrena, lo que puso sobre la mesa la posibilidad más temida: la amputación. Ante este escenario extremo, la respuesta de Chiche, fiel a su estilo crudo y directo, dejó a todos sin palabras. Ante la consulta sobre esta posibilidad, el periodista sentenció: "Antes de morirme, prefiero eso".
Hoy, mientras espera el alta y sueña con volver a un estudio de televisión, Chiche Gelblung sigue dando pelea. ¡Fuerzas!