Malena Pichot volvió a responder con humor a una situación que, de graciosa, tiene poco: un tuit sobre una película de Quentin Tarantino terminó convertido en una causa penal en Comodoro Py y ahora el fiscal Carlos Stornelli pidió preservar sus publicaciones en redes sociales.
La comediante contestó con una ironía demoledora: "El fiscal Stornelli pidió preservar mis tuits por el chiste que hice respecto de la película de Tarantino. Agradezco que quiera preservar mi obra cómica. Ojalá agreguen mis series y películas también, así aunque sea pasan un buen rato las personas que ponga a laburar en esto".
La causa comenzó cuando el fiscal federal Guillermo Marijuan presentó una denuncia penal contra Pichot por el presunto delito de instigación a la violencia. La presentación fue realizada de oficio después de que el funcionario judicial tomara conocimiento de una publicación de la humorista en X.
El mensaje que desató el expediente fue: "¿Alguien vio Bastardos sin gloria? Porque parece el evento indicado". La referencia era a Bastardos sin Gloria, la película de Tarantino cuya trama incluye a un comando que persigue y asesina a jerarcas nazis.
El posteo de Pichot apareció después de la difusión del evento político y económico "Vientos de Cambio", que tenía entre sus oradores a Luis "Toto" Caputo, Federico Sturzenegger, Axel Kaiser, Peter Thiel y James Heckman.
Según la denuncia, el tuit podía constituir una incitación criminal contra los organizadores y participantes del encuentro. La fiscalía destacó el carácter público de la publicación y la cantidad de visualizaciones e interacciones que tuvo en pocas horas.
La causa fue sorteada y quedó radicada en el Juzgado Federal N° 4, a cargo de Ariel Lijo y es éste magistrado el que deberá definir si el mensaje configura una instigación al delito o si se encuentra protegido por la libertad de expresión, la parodia y el humor político.
La interpretación penal de una referencia cinematográfica también fue respaldada en redes por Daniel "Gordo Dan" Parisini, quien consideró que podía tratarse de una amenaza concreta.
Pichot respondió con otra publicación, esta vez en relación con la presencia de agentes de civil durante la marcha contra la Ley de Tierras: "Parece que los tuits con chistes cinéfilos son infinitamente más peligrosos que estos dos tipos. Tiene sentido que la que reciba denuncias sea yo".
Por ahora, el mensaje es claro: en la Argentina libertaria, un tuit sobre cine puede terminar tratado como una amenaza, mientras el Estado se muestra mucho más lento para investigar a quienes aparecen armados, vestidos de civil y disparando durante una protesta. Todo muy Tarantino, pero sin sangre en pantalla: esta vez, el arma parece ser el humor.