El estreno de Moria en Netflix no pasó inadvertido. La serie sobre la vida de Moria Casán llegó a la plataforma el 14 de agosto y, una vez que los ocho capítulos quedaron disponibles, las redes sociales se llenaron de comentarios, comparaciones y análisis. En medio de las repercusiones, Cecilia Roth terminó en el centro de las críticas por su interpretación de La One, especialmente por la caracterización y las diferencias con la figura real.
La ficción recorre distintos momentos de la vida y la carrera de Casán y eligió a Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth para ponerse en la piel de la diva en diferentes etapas. Javier Van de Couter estuvo a cargo del guion y la dirección de la producción.
Sin embargo, fue después del estreno cuando el trabajo de Roth comenzó a generar una verdadera división entre los espectadores. La actriz asumió el desafío de interpretar a una Moria madura, probablemente la versión más reconocible y presente en la memoria del público, y las comparaciones no tardaron en aparecer.
El principal cuestionamiento estuvo puesto en la falta de parecido físico y en una caracterización que, para una parte de la audiencia, no consiguió hacer desaparecer a Roth detrás de Moria. Con la serie completa disponible, además, ya no se trató únicamente de evaluar una fotografía promocional: entraron en juego la voz, los movimientos, los gestos y la forma de construir una personalidad tan particular como la de La One.
Las críticas se multiplicaron en X, donde algunos espectadores fueron lapidarios con el resultado. "Como la cagaron con Cecilia Roth en la serie de Moria", escribió un usuario. Otro ironizó: "¿Cecilia Roth estaba interpretando a Adriana Aguirre o cómo es?". Mientras que un tercer comentario apuntó directamente contra su composición: "Qué ladrona Cecilia Roth haciendo de Moria, no se vio ni un video de YouTube".
El debate no surgió completamente de la nada. Antes del estreno ya habían aparecido dudas alrededor de la caracterización de Roth, aunque en ese momento todavía no era posible juzgar su interpretación completa.
Uno de los que había puesto el tema sobre la mesa fue Daniel Ambrosino, quien en Intrusos señaló que el problema no estaría relacionado con la capacidad actoral de Roth, sino con la construcción estética del personaje. "La falla sería estética, de imagen, de vestuario y de maquillaje", había asegurado.
Incluso había sido más contundente al hablar de las dificultades para acercarla físicamente a Casán: "No le estarían dando en la tecla para encontrar ese punto de imagen parecido al de Moria. No da con las facciones".
Lo que antes del lanzamiento era una discusión basada principalmente en las primeras imágenes terminó cobrando otra dimensión cuando el público pudo sentarse frente a la pantalla y ver la interpretación completa. Y allí quedó en evidencia también la decisión artística de Roth de no realizar una imitación literal de Moria. La propia actriz había explicado ese camino antes de que la ficción llegara a Netflix, durante una conversación cara a cara con Casán. "Fue mucho el trabajo personal, interno, para entrar en tu alma y no imitarte", sostuvo sobre la manera en la que encaró el personaje.
Precisamente esa elección parece haberse convertido en uno de los puntos que más dividió opiniones. Mientras Sofía Gala cuenta naturalmente con rasgos y gestualidades que remiten a su madre, y Griselda Siciliani representa otro período de su historia, Roth debió construir a una Moria que el público conoce perfectamente y continúa viendo en televisión, entrevistas y redes sociales.
Tras el estreno también llegó el análisis de Marina Calabró, quien destacó varios aspectos de la producción y elogió especialmente el trabajo de Sofía Gala, aunque se mostró más crítica con las interpretaciones de Siciliani y Roth: "Vi seis capítulos porque la estoy viendo con Rolando y no llegamos a ver los dos últimos, pero básicamente coincido con todo lo que se dijo. Está espectacular, es muy pochoclera, pasa rápido, es linda para maratonear", señaló sobre la serie.
Calabró también destacó el despliegue visual de la producción: "Está estéticamente muy lograda, es bella de ver, la fotografía, el arte".
De esta manera, el estreno terminó confirmando que la elección de la icónica actriz argentina sería uno de los puntos más discutidos de Moria. No necesariamente por su trayectoria o capacidad interpretativa, sino por una pregunta mucho más difícil de esquivar cuando se trata de una biopic: ¿cuánto tiene que desaparecer el actor para que el público consiga ver al personaje real?
Cecilia Roth eligió no copiar a Moria y buscar una interpretación propia. Para algunos espectadores, esa decisión le permitió escapar de una simple imitación; para otros, produjo exactamente el efecto contrario al esperado: mirar la pantalla y seguir viendo a Roth donde esperaban encontrar a Casán.