La agenda de Lorena Paola continúa tan cargada como cuando era una niña y viajaba por toda Lationamérica con sus canciones y personajes, que la hicieron la infante más famosa del país a principios de los años 80. Mientras que protagoniza Los Sospechosos del Piso 10 de Fabián Gianola, junto a él y Adriana Brodski los viernes y sábados en el Teatro Multiescena de avenida Corrientes 1764, también hace microteatro con Carolina Papaleo y prepara otra obra para tener tres en simultáneo.
Al mismo tiempo, lleva siete años como panelista del programa El Run Run de Crónica TV y tiene otras actividades que la hacen autoproclamarse una "multitasking". La icónica actriz también vende contenido en plataformas como Divas Play y Only Fans y tiene un showroom en Pilar llamado Alma Brava, desde donde vende ropa de mujer para todas las edades y aprovecha el fuerte lazo que tiene con el público.
La fama que tuvo de niña no sólo no la atormenta sino que es donde anida grandes recuerdos y aprendizajes que llegaron a través de su madre Beatriz, quien sin ser del mundo del espectáculo logró mantenerla centrada. Aunque sí muchas veces le cansa que le pregunten sobre el cambio físico que atravesó, cuando pasó a ser la bomba fitness que consolidó en los años 90, ya una década después la época en la que brillaba con genios de la época como Juan Carlos Calabró, Alberto Martín y Enzo Viena.
En diálogo con BigBang, Lorena repasó esa época mágica sin ningún tipo de nostalgia dolorosa, sino como parte de una vida que hoy la colocó donde está, con mucho trabajo y con el reconocimiento ganado de todas las generaciones que la conocen por lo que hizo, y las que la disfrutan por lo que hace en la actualidad, con una agenda cargada de planes y proyectos concretados y por concretar.
Puntualmente con Los Sospechosos del Piso 10 estoy muy feliz
Sos parte del elenco de Los Sospechosos del Piso 10, ¿cómo te trata este presente teatral con esta obra?
- ¡Bárbaro! Estar haciendo lo que una le gusta y trabajando en este momento que por ahí es bastante difícil para los actores, y tener este presente laboral, porque no es solamente Los Sospechosos, sino que también estoy haciendo microteatro con El Caribe sin mí de Fabricio Origlio, con Karina Hepner y la dirección de Carolina Papaleo. Además hace siete años que estoy en Crónica TV con El Run Run. Aparte estoy ensayando otra obra que también va a estar en el mismo teatro, o sea que voy a estar haciendo al mismo tiempo dos obras y estoy leyendo otra para mayo. Es un presente laboral bastante bastante completo.
Puntualmente con Los Sospechosos estoy muy feliz. Es una obra que ya estaba probada y que venía desde el verano del año pasado en la temporada de Mar del Plata, que arrancó con Matías Alé en la producción, después cuando vinieron me incorporé junto con Maxi Frutos. Después Matías por temas personales se fue, porque tenía planeado estar hasta junio. Ahí seguimos con Beto César en ese momento y ahora Ale Cupitó y Alexis "El Cone" Quiroga de Gran Hermano que también vinieron a poner su cuota de frescura.
Es una comedia que se mantuvo intacta, que la gente se ríe desde que empieza hasta que termina y eso no es un speech ni es un cliché. Es literal lo que sucede. Entonces eso a una le da como actriz muchísima satisfacción, saber que te esperan en la puerta y te felicitan y te agradecen el momento lindo que le hiciste pasar. Está Fabián Gianola, Adriana Brodski, gente que el público siempre quiere volver a ver. Maxi también, que está dando sus primeros pasos y es un gran comediante.
El Cone también que a veces, lejos de lo que uno puede prejuzgar porque salió de un reality, es un gran actor que se preparó y se sigue preparando para para todos los desafíos que que esta carrera impone. Y también está Flor Elizabeth, que también hace lo suyo muy simpáticamente. Es un grupo que tanto arriba como abajo del escenario es muy homogéneo, nos llevamos muy bien, y eso hace también que la gente reciba de esa manera la buena energía.
Muchas madres en esa época les ponían a sus hijas Lorena Paola
A la obra van de todas las generaciones, pero los más chicos no saben que fuiste la niña más famosa de la Argentina en los 80.
- Claro, pero están los padres que son de mi generación, que les muestran a los chicos videos de YouTube y les digo: "¿Por qué haces eso?". O vienen y me dicen: "¿Vos sabes cómo me llamo yo? Lorena Paola". Y sí, muchas madres en esa época les ponían a sus hijas Lorena Paola. Después una gran generación de los jóvenes me conocieron un poco cuando estuve trabajando con en La 100 en El Club del Moro con Santiago del Moro. Estuve haciendo una temporada de verano y gané un montón de seguidores y de gente que no sabía ni quién era y los adopté.
Después los demás se van enterando gracias a los padres que, repito, vienen y dicen: "Esta nenita, ¿ves?". Después está obviamente el canal Volver, donde pasan a cada rato las películas y eso también es un lindo refresh de esa época, que encima cada vez que las pasan yo me entero porque todo el mundo me manda mensajes. Como que marcó una época en que todos éramos felices, en los 80. E invita a recordar todo eso. Es como que crecimos juntos.
En una nota reciente te referías a que hay mucha gente que cree que estuviste ausente un lapso. ¿Cuánto crees que tiene que ver el cambio de Lorena Paola infante a la que fuiste de grande?
- Es que yo nunca lo vi así. Nunca fue así. Yo estoy en un medio y laburo en esto y sé que vende un título gancho. Y por ahí vende más preguntarse "¿Qué es de la vida de Lorena Paola?". Y nunca me fui. Y nunca sentí ese cambio que todos señalan. A mí lo de "la transformación" que me dicen me da cosa. No es que era un monstruo de chica. Es simple, no mucho de altura, pero crecí. Fue el cambio hormonal típico de niña a mujer. No hubo más nada que eso. De hecho se produjo en el momento que debe debe producirse, que es entre los 10 y los 12.
Yo siempre estudié baile, desde muy chiquitita. Estoy siempre en movimiento, soy sagitariana. Desde los 16 entrené, entré en el mundo fitness, en el mundo de gimnasia, estudié profesorado, tuve un gimnasio, después me dediqué un poco a entrenar también gente. Yo tengo varias pasiones y varios trajes, entonces es como que me siento un poco agradecida. Porque hay gente que que no encuentra una en la vida y yo tengo varias y eso está buenísimo.
Andá a Estados Unidos a decirle "¿Qué sos?". Todos cantan, todos bailan, todos se preparan, todo el mundo hace todo, hasta tela
Me encantaba cuando era chiquita y me decían: "¿Por qué no te definís? ¿Qué sos? Cantante, bailarina, actriz. Hay que definirse". Y yo no podía creer que sean tan limitados. Porque cuánto más herramientas tenga un actor. Andá a Estados Unidos a decirle "¿Qué sos?". Todos cantan, todos bailan, todos se preparan, todo el mundo hace todo, hasta tela. Y me parece fantástico, pero en esa época como que se cuestionaba mucho. Un artista para mí tiene que ser un artista integral. Cuanto más estudios y más herramientas tengas, mejor. ¿Por qué el actor dramático no puede hacer comedia? Al contrario. Si es un actor, o sea, tiene que transitar la comedia como el drama. No lo podés encasillar en una sola cosa.
¿Te cansa que siempre hablen de ese cambio físico?
- Yo no reniego de mi pasado ni nada, pero bueno, es inevitable que en cada nota siempre se abra con "cuando eras chiquitita". Y está perfecto, obvio, no lo vamos a negar. Pero bueno, ya está. Yo no le encuentro nada raro al cambio. No es que hasta los 30 fui de determinada manera y de repente aparecí siendo otra persona. No, era chiquitita, era gordita, como tantos chicos que son gorditos chiquitos, y después de grandes son flacos y al revés.
A mí por ahí lo que me ayudó fue para llevar la bandera de la salud, por el tema de la buena alimentación, del entrenamiento. Yo estoy permanentemente en mis redes tratando de motivar a la gente. A ver, uno puede estar más flaquito, más gordito, los abdominales los podés tener marcados, pero el mensaje es otro, es "coman bien". No hay manera, sino, de nutrirse bien. Porque hay muchas chicas que ven todo eso, sobre todo ahora en las redes, o dejan de comer. Es como que permanentemente hay un doble mensaje y es muy difícil manejar eso.
¿Cómo creés que hubiera sido tu carrera si hubiera empezado ahora?
- Una no se puede imaginar eso. Era lo que había. Sí hoy hay un mundo muy despiadado. Hay que estar muy preparada mentalmente. Yo tuve a mi vieja, mi santa madre, que fue mi compañera, mi amiga, que nunca dejó que me se me vuelen los pajaritos. Ella, sin ser del palo, entendió perfectamente cómo era el laburo, entendió perfectamente cómo era todo el tema del medio, que un día estás arriba, un día estás abajo. Comprenderlo de esa forma y que no te afecte.
Hizo un trabajo muy fino mi mamá. Y la verdad que le agradezco porque soy la mujer que soy gracias a eso y a no tomarme al mundo tan en serio
Hay gente que trabaja para que se los nombre todos los días. Y si no la nombran todos los días se pone mal. Cuando dicen, que no coincido para nada, "Ladran, señal que cabalgamos". Yo prefiero que no hablen. No me importa. Hago mi laburo, yo hago la mía, tengo mi mundo, mi propio mundo, me lo hice. Soy feliz como soy así, no pretendo otra cosa. Pero sí ando con la cintura gastada. Es difícil.
Trabajo en el panel de El Run Run y Lio Pecoraro y Fernando Piaggio cada vez que les llevamos alguna información o tratan con tanto respeto la cosa. No es que venden humo. Por eso los artistas que van se sienten cuidados y agradecidos. ¿Por qué? Porque hay otra tele que es bestial. Yo tengo un carácter muy formado y de chiquita fue así y le agradezco a mi mamá, porque mi vieja no era de ponerme una burbuja, mi vieja era de mostrarme todo, lo bueno, lo malo, las consecuencias.
¿Qué rol cumplió ella para que vos no tengas un trauma de niña famosa hoy?
- Todos, el rol principal. Sin ser del palo me puso los pies sobre la tierra, me hizo entender que era una realidad irreal, que era momentánea. Por eso, sin ser del palo, mi vieja era muy sabia. Una escorpiana supersabia. No se metía en nada. Betty estaba acompañando y era una sombrita. Ella guiaba, pero me mostraba un mundo con pros y contras. Hizo un trabajo muy fino mi mamá. Y la verdad que le agradezco porque soy la mujer que soy gracias a eso y a no tomarme al mundo tan en serio, porque como dice la canción, es un gran cabaret.
El otro día hablábamos de los Therians y las comunidades de ahora. Pero en la época nuestra eran los floggers, los punk, los emo. Es como que así son las modas. Después cuando sean grandes, calculo yo, que le mostrarán a los nietos la foto y le dirán: "Mirá lo que era tu abuelo", como que después pasa. No le veo tanto la gravedad, salvo que sea un problema psiquiátrico, de salud mental, que eso es otra cosa, es mucho más delicado.
Si yo voy para adelante con algo, si me gusta algo, si siento que hay que apostar, la vida es una sola, después vemos qué puede pasar
¿Cómo fue la decisión de comenzar a sumarte, hace más de un año y medio, a este tipo de plataformas de contenido erótico como Only Fans, Divas Play?
- Yo soy multitask, hago todo. Fue una propuesta que económicamente está buenísima. ¿Y por qué no hacerlo? A ver, la gente va a hablar igual.
¿Cómo se lo tomó tu pareja?
- ¡Re bien! Él, mi hijo. Ambos son de desdramatizar todo. De tomar las cosas más simples, de no enroscar. De hecho yo soy mucho más enroscada y ellos todo lo contrario. Cuando yo tengo un tema, un problema o algo que yo me planteo, llamo a mi hijo Luca, con quien tengo una relación ya casi de hermanos, porque él es tan sabio a pesar de sus 27 años. ¡Tan sabio! De hecho vivimos re cerca y tenemos el ritual de las caminatas por el paseo costero y hablamos él de lo suyo, yo de lo mío.
Y él si ve que yo me enrosco con algún problema, enseguida me pone en eje. Tienen otra visión también, es otra generación con sus cosas buenas, sus cosas malas. Él, como tanta gente de esta generación, el tema de los vínculos es complicado. Muy complicado. Yo me doy cuenta en amigas, hijos, parientes, muy complicado está todo. Como que priorizan otras cosas, no sé si está bien o está mal. Yo peco de intensidad, por ejemplo. Pero la palabra intensidad ahora se puso de moda como que es mala palabra.
El otro día lo hablamos con Cupitó. Y me dice: "Yo prefiero ser intenso y sentir". Si yo voy para adelante con algo, si me gusta algo, si siento que hay que apostar, la vida es una sola, después vemos qué puede pasar. Yo no sé si es una cuestión generacional, no lo sé. Pero yo prefiero sentir a ser un hielo. No me identifica para nada, pero para todo. Yo tengo que sentir pasión para mi trabajo, yo tengo que hacer las cosas con pasión. Si yo no siento esa adrenalina, me aburro y busco otra cosa. Pero lo necesito. Mi motor es la pasión que pongo en mi laburo.
Si yo no siento esa adrenalina, me aburro y busco otra cosa. Pero lo necesito
Yo a veces prefiero estar en un lugar de trabajo que por ahí no es un sueldo impresionante, pero vos estás feliz con la gente y vas y energéticamente te sentís bien. Bueno, ahí es donde me quedo. Gracias a Dios puedo elegir, que no todo el mundo. Hoy en día puedo elegir dónde trabajar. Pero tuvo un proceso todo eso. Complicado, de años. Porque en la vida venimos a evolucionar o repetir. Hasta que vos no aprendas, la vida te va a cruzar con los mismos obstáculos, los mismos patrones de gente. La realidad es que todo todo en la vida depende de uno y hay que apoyarse muchísimo en el tiempo, que es un gran sabio, es maravilloso.