Hernán Casciari perdió gran parte de su prestigio como escritor y hombre de la cultura en los últimos días, con las acusaciones que recibió por parte de los inversores de su productora Orsai Audiovisuales, quienes lo demandaron por estafa luego de que recuperaran entre el 2,5% y el 3% del dinero que pusieron para la película La muerte de un comediante, que dirigió y protagonizó Diego Peretti.
"Una persona que estafa, o un proyecto que estafa a otras personas, actúa con premeditación. Es absolutamente ridículo que yo, o cualquier persona que trabaje en Orsai, nos hayamos levantado una mañana con la intención de estafar gente", sostuvo Casciari en un video que subió a sus redes sociales. El escritor, además, mostró un QR en el cual "están todos los gastos, todos los pagos y todas las facturas, una por una, de los proyectos culturales que ahora están en duda, vinculados con Orsai Audiovisuales", entre 2021 y 2025.
Ese balance fue el que pidieron los inversores del proyecto que lo denunciaron, justamente, por la falta de acreditación de las enormes pérdidas que tuvieron. "Publicamos autores noveles y tenemos una escuela. Tenemos alrededor de siete u ocho proyectos funcionando al mismo tiempo y hubo uno que salió mal. Eso es todo lo que pasó", argumentó Casciari al respecto, quien agregó que le pidió disculpas a todos los afectados "uno por uno".
El hombre fuerte de Orsai confesó que se equivocaron "de buena leche" y que existieron "errores de gestión", "pero en ningún caso hubo una estafa ni un fraude", mientras que se refirió a sus denunciantes como "personas que de verdad se sienten decepcionadas y frustradas porque esperaban otra cosa de un proyecto". Las repercusiones son porque en las redes sociales se vincula directamente a Casciari, como castigo por la falta de transparencia, al detenido criptoestafador Leonardo Cositorto de Generación Zoe.
"Entiendo perfectamente esa decepción y esa frustración, pero bajo ningún concepto acepto que se hable de estafa, de fraude o de método Ponzi, ni que se utilice ninguna de las otras expresiones que se están empleando para referirse a Orsai. Orsai no hace eso. Nunca jamás en la vida hicimos algo así y jamás vamos a hacer semejante cosa", afirmó el escritor, quien hasta el momento no había presentado lo que exigían sus denunciantes.
Un caso testigo
Durante la mañana de este lunes, Nicolás Expósito, uno de los hombres detrás del reclamo habló con La mañana de Lape en América TV e identificó el problema en la falta de transparencia. "Cuando empezamos a pedir los papeles y los rendimientos de cuenta, nos mandaban un Excel", declaró, para graficar la gravedad de su reclamo.
Expósito puso 500 dólares y recuperó 14, lo que significa un monto menor al 3% de lo que había invertido. "Te muestran que ingresó una plata o que hubo un saldo de entrada de dinero de los cines. Pero cuando querés saber qué te corresponde por los bonos, te ponen un monto como si fuera el que te toca, sin explicarte nada", amplió al respecto.
"El tema no es si hubo un riesgo en la inversión. Uno sabe que puede perder. El problema es que, cuando pedimos papeles, documentación o el valor de los bonos, no nos explican nada", señaló el afectado, quien ingresó al proyecto justamente "porque era colaborativo" y admitió que no estaba del todo informado de cómo funcionaba todo. "Tenías los famosos términos y condiciones que aparecen en las aplicaciones. Como estás rellenando un formulario, hay cosas que no se leen", reconoció.
Según explicó Expósito, existieron intercambios con responsables del proyecto que fueron directamente agresivos, y que aplicaron bloqueos a los socios que pedían explicaciones. En ese sentido, destacó que hubo asambleas virtuales en las cuales el mismísimo Casciari pidió disculpas. Aunque, al mismo tiempo, también reveló que ante los reclamos la respuesta siempre fue la misma: "Si esto no te alcanza, demandame".