El presente de Mauro Icardi está cada vez más lejos de aquel que lo convirtió en uno de los delanteros más cotizados del fútbol europeo. Sin club, con su futuro futbolístico envuelto en una enorme incógnita y más pendiente de las redes sociales que de una cancha, el rosarino ahora sumó un nuevo trabajo que poco tiene que ver con hacer goles.
La información fue revelada por Yanina Latorre, quien mostró al aire el contrato que el futbolista firmó en Turquía y soltó una frase cargada de ironía que resumió el momento que atraviesa: "Consiguió trabajo. Lo que no sé es si se retira del fútbol definitivamente o el fútbol lo retiró".
Según la documentación, Icardi firmó el 1° de julio de 2026 un acuerdo con Cosmedica Clínica, un centro especializado en tratamientos e implantes capilares. El vínculo tendrá una duración de apenas tres meses y vencerá el próximo 30 de septiembre.
El contrato establece que el delantero será embajador de la marca y deberá cumplir distintas tareas promocionales. Entre ellas, visitar las instalaciones de la clínica en Estambul al menos dos veces por mes y generar contenido para sus redes sociales.
Al leer parte del documento, Latorre explicó: "Tiene que crear y publicar historias en Instagram y u otras redes sociales promocionando la compañía". Pero hubo un detalle que llamó especialmente la atención. Una de las cláusulas obliga al futbolista a actuar "de manera profesional y abstenerse de cualquier conducta que pueda dañar la reputación o prestigio de la compañía".
La periodista aprovechó ese punto para volver a cuestionar la actitud del ex delantero del Galatasaray: "Yo nunca vi un jugador de fútbol serio o educado, porque para ser un crack, lo digo en serio, tiene que ser un crack adentro de la cancha y afuera, como hace Messi, como hacen todos", expresó.
Mientras tanto, su futuro dentro del fútbol sigue sin definirse. De acuerdo con la conductora, existe un club de Arabia Saudita interesado en contratarlo, aunque el salario estaría muy lejos de los 10 millones de dólares anuales que llegó a cobrar en sus mejores épocas.
Antes de cerrar el tema, Latorre dejó otra frase lapidaria sobre el presente del delantero: "¿Cómo pasás de ganar 10 millones al año a que te querían ofrecer 2 o 3? Te hablo para un tipo a ese nivel, o sea, ¿cómo destruyó su carrera por todas estas grasadas que hace?".
Más allá de que el novio de la China Suárez suele negar casi toda la información que Yanina cuenta sobre él, hay un dato imposible de discutir: hoy genera más repercusión por sus historias de Instagram que por lo que hace dentro de una cancha. El mismo futbolista que durante años aseguraba que no quería formar parte del mundo mediático y cuestionaba la exposición de Wanda Nara parece haberse convertido en un protagonista permanente del espectáculo.
De hecho, apenas trascendió su contrato con la clínica turca, volvió a responderle a la conductora desde sus redes sociales, en una reacción que ya se volvió una costumbre: "Aruzza: queda demostrado que te sobró micrófono durante años para solamente inventar o repetir un discurso para quedar como víctima", escribió.
"Fuiste la 'autora', como te describiste, de tu propio final. Ya perdiste toda credibilidad, perdiste carisma y tus relatos hoy no sirven", continuó, utilizando el clásico formato de letras blancas sobre fondo negro que tantas veces criticó y que hoy replica casi a diario. Luego agregó: "¿Te sigo tirando data? Quedaste/quedaron afuera de las reuniones de la familia Ca.... ¿porque te fuiste de boca, de copas o porque no te soportan? Esto es solo data de color".
Y cerró con una nueva amenaza que le dan la razón a Wanda Nara sobre cómo es en la intimidad: "¡¡¡Vamos a lo importante!!! ¿Querés más? Si querés hacemos un enigmático que tanto te gustaba hacer. La primera pista es: vecina", dijo y concluyó: "Mañana te sigo atendiendo. Amooooorrrr".
Lejos de entrenamientos, concentraciones y más lejos aún del Mundial, Mauro Icardi volvió a dedicarle tiempo a una pelea en redes sociales. Un presente llamativo para un futbolista que alguna vez fue figura en Europa y que hoy parece sentirse mucho más cómodo disputando batallas virtuales que partidos de fútbol.