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El que las hace, las paga

El pez por la boca muere: de cómo nadie quiere publicitar a Carajo, el stream más racista de Argentina

SAO Medialunas retiró su publicidad después de la polémica por los comentarios violentos contra el conurbano.

06 Agosto de 2026 09:28
Carajo stream

El pez por la boca muere. Y en Carajo, el stream libertario que conduce Daniel Parisini, con su nombre de guerra el Gordo Dan, la cascada de comentarios racistas, discriminatorios y violentos terminó dejando una marca menos en pantalla. Esta vez, SAO Medialunas, de Mar del Plata, retiró su publicidad de La Trinchera después de las declaraciones de Alejandro Sarubbi Benítez.

Durante una transmisión en la que las cajas de la empresa aparecían en primer plano, Sarubbi Benítez aseguró que la provincia de Buenos Aires "no tiene retorno" y luego propuso: "Cercaría todo el conurbano bonaerense con snipers arriba". Como si no alcanzara, planteó "expulsarla del territorio nacional" y remató con una frase de extrema violencia: "Todas las mañanas tirar napalm de aviones" sobre la población del conurbano.

Alejandro Sarubbi Benítez en Carajo

El recorte se viralizó y las redes hicieron el resto. La discusión dejó de ser solo sobre los dichos del conductor y pasó a apuntar directamente contra la marca que auspiciaba el programa. En pocas horas, SAO Medialunas quedó atrapada en una pregunta incómoda: ¿se puede vender una medialuna en un espacio que promueve discursos de odio y después fingir que no pasa nada?

La polémica tampoco llegó sola. El Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal sancionó a Sarubbi Benítez por una conducta que, según el organismo, "excede los actos de la vida privada del abogado, siendo insultos mediante su cuenta de una red social pública y abierta, contra la máxima autoridad judicial argentina, donde se presenta como abogado, transmite como abogado y opina como abogado en ejercicio".

Si bien la sanción no implica su inhabilitación para ejercer, sí deja un antecedente disciplinario formal sobre un abogado con alta exposición pública y vínculos con el entorno del poder. En otras palabras: la libertad de expresión no funciona como salvoconducto para cualquier barbaridad, especialmente cuando se ejerce desde una plataforma masiva y con una identidad profesional pública.

Los usuarios cuestionaron con dureza a la empresa y reclamaron que abandonara el stream. Entre los mensajes que circularon se leía: "Un poquito tarde para darse cuenta de que Carajo es un nido de nazis, pero bien por la decisión".

SAO Medialunas decidió retirarse de Carajo

Otros comentarios apuntaron directamente contra el programa y la estrategia publicitaria: "Daniel Parisini que es el conductor de ese programa difunde discursos de odio constantemente y doxea civiles y no sabían? Contraten gente de publicidad q no sea tan inhumana".

También hubo quienes cuestionaron la responsabilidad comercial de la marca: "Las marcas eligen dónde quieren estar y con quién asociar su imagen. La publicidad también comunica valores". Y otro usuario sintetizó el reclamo: "Las disculpas y desvinculación no me conmueven. Está Marca sabía muy bien a quien publicitaba, qué tipo de contenido hacen".

Algunos de los comentarios en las redes de Sao Medialunas

Ante la presión, SAO Medialunas publicó un comunicado: "Queremos expresar que SAO Medialunas no comparte ni avala ningún mensaje discriminatorio, violento o que promueva el odio hacia cualquier persona o comunidad". La empresa explicó que su participación buscaba llegar a un público joven y que "no estuvo vinculada a ningún programa en particular y no implica adhesión a las opiniones expresadas por terceros".

Pero la aclaración llegó después del escándalo. La marca finalmente reconoció: "Lamentamos profundamente que esta situación haya generado malestar y por eso hemos decidido retirar nuestra publicidad".

El Gordo Dan pidió que no los hostiguen

Con el sponsor afuera, el Gordo Dan salió a pedir calma y les habló directamente a sus seguidores: "Quiero decir mirándolos a ustedes, a nuestros oyentes, que les agradezco un montón el amor que nos tienen pero que no hace falta verdaderamente ir a hostigar a gente como la de Sao que tan bien se portaron con nosotros desde el principio".

Luego agregó: "Uno entiende las decisiones empresariales que toma cada empresa en cada momento y no queremos ser desagradecidos con ellos", dijo y cerró con una advertencia para los próximos anunciantes: "No deja un lindo precedente para los futuros sponsors que vienen a Carajo y que van a venir a Carajo, de hecho ya tenemos otro sponsor nuevo. Les pido por favor, muchachos".

El problema para Carajo no es solo haber perdido una publicidad. Es que cada nuevo episodio vuelve a exhibir el mismo mecanismo: discursos violentos en pantalla, repudio masivo, una marca que intenta despegarse y un pedido de disculpas que llega cuando el daño ya está hecho. El que las hace, las paga. Y, por ahora, la motosierra también está cortando la tanda publicitaria.