La noche del 26 de abril en la Arena CDMX tuvo todos los condimentos de un espectáculo inolvidable: show, rivalidad, emoción y un cierre inesperado. En el evento Supernova Génesis 2026, Flor Vigna se consagró campeona al vencer por decisión unánime a la mexicana Alana Flores, quitándole el invicto y quedándose con el cinturón en la pelea estelar transmitida por Netflix. La previa estuvo cargada. En los careos, Flores había cuestionado el estilo de su rival, al que calificó como "sucio", lo que elevó la temperatura del combate antes de que sonara la campana. Sin embargo, el desenlace fue muy distinto al que insinuaban las chicanas.
Sin ir más lejos, tras varios rounds intensos, de golpe por golpe, ambas dejaron la rivalidad de lado y sellaron el cierre con un abrazo que sorprendió al público. Ese gesto ya había tenido un anticipo en el pesaje del día anterior, cuando, tras sostener una mirada desafiante, se fundieron en un abrazo que desactivó parte del clima hostil que se había generado en las conferencias. Arriba del ring, la historia fue otra. Vigna dominó buena parte de los asaltos.
De hecho, la cantante mostró mayor iniciativa y terminó inclinando las tarjetas a su favor de manera unánime. La argentina no solo se llevó la victoria, sino que también se dio el lujo de montar un show desde su entrada, fiel a su estilo, mezclando música y energía antes de subirse a pelear. Flores, por su parte, no logró sostener su invicto ni defender el cinturón, y tras la derrota confirmó una decisión fuerte: anunció que esta fue su última pelea profesional, marcando su retiro del boxeo.
Pero el momento más impactante de la noche llegó después de la pelea. Con el cinturón en sus manos, Vigna dejó de lado el festejo tradicional y abrió su corazón ante el público mexicano con una confesión inesperada. "Quiero decirles que yo estaba en una depresión muy grande, y, si bien siempre voy a agradecida con mi país, por mis primeros sueños, ustedes en México me abrazaron en un momento que yo no tenía ganas de vivir", sostuvo.
Y visiblemente conmovida, agregó: "Estaba tomando antidepresivos y no funcionaban, y ahí vino la pelea de boxeo, y el deporte es mejor que los antidepresivos. Así que gracias, México, por abrazarme en un momento tan difícil". Sus palabras generaron una ovación inmediata y le dieron a la velada un cierre mucho más profundo que el resultado deportivo.