Todo ocurrió durante la madrugada, cuando el teléfono de Georgina Barbarossa sonó a las 2:50 desde un número desconocido. Como suele hacer, ignoró el primer llamado, pero decidió atender cuando insistieron por segunda vez.
Del otro lado de la línea escuchó la voz de un hombre que lloraba desesperadamente. "Hola mami, soy Tommy, me acaban de robar aquí en mi casa. Acá en mi casa", le dijo el desconocido, intentando hacerle creer que era uno de sus hijos.
Sin embargo, la conductora descubrió el engaño de inmediato. "Automáticamente me di cuenta que no era la voz de mi hijo", relató en el video que compartió en sus redes sociales. Lejos de asustarse, reaccionó con furia: "Lo mandé a la recalcada de su madre y a todas las partes posibles".
Lo que más la impactó fue que los delincuentes conocían información personal de su familia: "Todo el mundo sabe que mis hijos se llaman Juan y Tomás. O sea que son muy hijos de puta porque decían: 'Hola mami, soy Tommy'", señaló Barbarossa, convencida de que utilizaron datos públicos para hacer más creíble la estafa.
La actriz también explicó que el horario elegido no fue una casualidad, sino parte de la estrategia de los estafadores para encontrar a las víctimas desprevenidas. "Sobre todo si te llaman a esa hora que estás dormido", advirtió. Con humor, agregó: "Yo ya estaba efecto Rivotril, ¿viste? Pero igual seguí durmiendo al instante", aunque remarcó que desde el primer momento supo que algo no cerraba.
El llamado respondía a la modalidad conocida como secuestro virtual, una estafa telefónica en la que simulan que un familiar fue secuestrado o sufrió un accidente para exigir dinero o conseguir información personal. Generalmente, actúan durante la madrugada y utilizan nombres o datos obtenidos de redes sociales y otras fuentes públicas para generar mayor credibilidad.
Antes de cerrar su mensaje, Georgina Barbarossa dejó una advertencia para sus seguidores: "Estén atentísimos, atentísimos y escuchen bien. No se asusten". Y agregó: "Hay mucha gente que se asusta, así que por favor estén atentos". Sobre cómo terminó la situación, resumió con una frase que refleja el alivio que sintió tras descubrir la maniobra: "Después que los puteé me quedé muchísimo más tranquila".