La brutal muerte de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, generó una ola de conmoción nacional. Sin embargo, en medio del dolor y el reclamo de justicia, Tomás Dente quedó en el centro de la polémica tras un descargo que desató repudio por su tono y contenido, al mezclar el caso con ataques ideológicos y expresiones discriminatorias. Durante su intervención en Crónica TV, Dente desvió el eje del caso -marcado por la investigación judicial sobre un presunto entramado de violencia extrema contra el menor- hacia una crítica a la llamada "perspectiva de género".
Lo hizo con afirmaciones cargadas de violencia simbólica. "Porque si un nene de cuatro años te dice, ´ay, pero ¿sabés qué? Me autopercibo nena´, está todo el sistema acompañándolo. Hágalo bien putito al nene, Alimenten su putés. Maquillenlo, péinenlo como una mina, que netre al ropero de la mamá, póngale aros, que el sistema te acompañe, porque es tu derecho. Alimenten la putés del nene, perviértanlo. Digo, perviértanlo porque a los cuatro años un niño no está en pleno uso de sus facultades, ni biológicas ni emocionales ni cognitivas, pero hay todo un sistema que abreva eso", lanzó.
Lejos de detenerse allí, el conductor profundizó su embestida con una comparación que generó aún más rechazo: "Ahora, si ese mismo nene de cuatro años te dice, ´porfi, papi, no quiero irme con ella, porfi, papi, no quiero irme con ella´, lo deshoyen. Pero qué miserables. Y esa es nuestra justicia". En ese marco, agregó detalles del caso en tono indignado: "Se murió mientras dormía, con complicaciones respiratorias, con lesiones intracraneanas. Adentro, le pegaron tanto que le generaron lesiones adentro de la cabeza. Ni siquiera eran externas. ¡Adentro de la cabeza! Un nene de cuatro años, hijas de puta".
El descargo, que combinó datos reales de la investigación con una interpretación ideológica, escaló en agresividad cuando Dente apuntó directamente contra el feminismo y los movimientos de género: "Tomados por esa ideología de mierda, de perspectiva de género, en el cual la mujer, por el mero hecho de ser mujer, ya es víctima de antemano. O sea, que si mañana sale una mina a decir, ´ay Tomás Dente me violó´, ya le creemos porque es mujer. Como porta una vagina, ya es víctima. Esa es la perspectiva de género que nos arruinó como sociedad, que nos está arruinando, y que le quemó la cabeza seguramente a tus hijos".
Según Dente, fue ese pensamiento el que "arruinó a todas las pibitas que andan con el pañuelo verde, pensando que eso es revolución". Sus palabras generaron un fuerte rechazo por el uso de expresiones homofóbicas y por instalar un discurso que corre el foco del caso judicial. Mientras la investigación avanza sobre un presunto "homicidio agravado" y un contexto de "meses de maltrato físico y desamparo institucional", el planteo del conductor omite elementos centrales del expediente: las lesiones traumáticas incompatibles con un accidente, los testimonios de vecinos que alertaban sobre gritos y la posible responsabilidad directa de los adultos a cargo.
El caso, en rigor, expone una cadena de fallas mucho más compleja que la simplificación planteada en el descargo. La fiscalía sostiene que la muerte de Ángel fue "el desenlace previsible de meses de maltrato físico", en un contexto donde la protección estatal no logró evitar el desenlace fatal. La madre del niño, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, permanecen detenidos y serán indagados acusados de homicidio agravado. En ese contexto, el discurso de Dente aparece más como una apropiación del horror para reforzar una agenda ideológica que como una reflexión sobre las responsabilidades reales.
La crítica a la Justicia, válida en tanto se investigan posibles fallas en la tenencia del menor, queda diluida en un planteo que mezcla prejuicios, estigmatización y generalizaciones. En medio de un caso que exige precisión, responsabilidad y respeto por la víctima, el ruido mediático puede terminar desviando la atención de lo esencial. Porque mientras se discuten consignas, lo que sigue en juego es esclarecer cómo un nene de 4 años fue sometido a un nivel de violencia tal que terminó con su vida sin que nadie lograra detenerlo a tiempo.