Más
Show
El factor Caito

Ignorancia y crueldad: Martín Menem canchereó a Guillermo Pfening por Discapacidad

El jefe de la bancada libertaria en Diputados estableció un debate con el actor, al que quiso sobrar respecto de las condiciones de vida de las personas con discapacidad. Caito, una película necesaria para desasnar y para sensibilizarse en tiempos de egoísmo

21 Septiembre de 2026 08:18
Guillermo Pfening

En "La noche de Mirtha" sentaron -con todo certeza, adrede- a Guillermo Pfening y al jefe de los diputados libertarios, Martín Menem. Un actor y un político; dos maneras de ver el mundo; dos ideologías distintas. Iban a chocar. Y chocaron. Y tal fue la magnitud del choque que durante las 48 horas posteriores a la colisión televisada la claque, los trolls y los chupamedias del presidente y sus acólitos salieron a hostigar al artista: su carrera, sus zapatos (sí, sus zapatos), su cv, su sexualidad, su historia. Todo fue objeto de cuestionamiento y/o burla, en lo que resulta un claro veredicto: el libertario perdió su batalla dialéctica por nocaut. 

El punto quizás más despareja de la conversación fue por los recortes en Discapacidad, un sector que el gobierno castiga sistemática y constantemente. Cuando Pfening le señaló este contrasentido a Menem, el funcionario se despachó con un desconocimiento que alguno de sus asesores debió haber previsto: Caíto

Guillermo y Luis "Caito" Pfening

"¿Vos sabés cómo vivía la gente con discapacidad en 2023?", preguntó el diputado Martín Menem en forma soberbia. La respuesta del actor Guillermo Pfening fue demoledora: "Yo tengo un hermano con discapacidad. Convivo con él hace 40 años"

Caito es el apodo del hermano de Guillermo. Cumplió 46 años, y -a su manera- es famoso: es el título del film que nació como un corto, que lo tiene como protagonista y se transformó en un largometraje tan conmovedor como informativo. "Es un genio; lleva la vida con tesón y fuerza", expresó su hermano, quien dirigió esta docuficción en el año 2012. 

En distintas notas, Guillermo habla sobre Caíto, que continúa viviendo en Marcos Juárez, la ciudad cordobesa que lo vio nacer y crecer. "Primero fue una distrofia muscular y, a partir de 2001, cuando se abre el genoma humano, se comenzaron a diferenciar diversas patologías que estaban en una misma bolsa. Lo de él es una miopatía mitocondrial de cintura, algo así como una distrofia de cintura", explicó a La Nación. 

Y ante las preguntas respecto de cómo es vivir con una persona con discapacidad o cuál es su vivencia, Pfening se explaya: "Al comienzo, cuando podía caminar, se manejaba con independencia. Luego llegó su cuatriciclo. Sus amigos siempre fueron una barra de fierro. En lo que a mí respecta, estuvimos juntos. En su adolescencia, cuando comenzó a tener problemas para caminar, cada vez que yo volvía a Marcos Juárez, me convertía en sus piernas. Tuvo una etapa muy fuerte de rechazo a la silla de ruedas; ahí fue cuando comenzamos a pensar en el cortometraje. Eso lo ayudó a aceptarla. Con Caíto fuimos a todo el país para "evangelizar"; eso le permitió conocerse con otros pares. La película lo mostró a él y a las personas con alguna discapacidad como seres deseantes, que tienen mal humor, putean... No son angelitos con musiquita de fondo. No son personas especiales; les pasa lo que nos pasa a todos".

Embebido en su soberbia, Martín Menem no solo desconoce frente a quién le puede tocar debatir, también ostenta una admirable ignorancia cultural y una falta de tacto asombrosa. Esa que hizo que en plena cena Pfening le corrigiera "discapacitados" por "personas con discapacidad". Esa que le toca vivir en primera personas a los habitantes de este país, que poco y nada saben sobre excels dudosos.