La derrota de la Selección Argentina frente a España en la final del Mundial 2026 dejó al país sumido en una profunda desilusión. La tristeza por la caída y la posibilidad de que haya sido el último partido mundialista de Lionel Messi hicieron que las emociones estuvieran a flor de piel. En ese contexto, una publicación de Laura Esquivel terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados de las redes sociales. La actriz, recordada por su papel en Patito Feo, compartió una historia de Instagram apenas terminó el encuentro con un mensaje que no pasó inadvertido: "Felicidades querida España, estoy muy feliz por ustedes, lxs adoro".
Lo que para ella fue un gesto de deportividad hacia el nuevo campeón del mundo fue interpretado por muchos usuarios como una provocación en pleno duelo futbolero. En cuestión de horas, su cuenta se llenó de críticas, insultos y mensajes agresivos. Según contó la propia Esquivel, la mayoría de quienes la atacaron ni siquiera la seguían en redes sociales, sino que ingresaron únicamente para dejar comentarios ofensivos y luego abandonaron su perfil.
Sin embargo, esos usuarios no llegaron a ver una historia posterior que había publicado dedicada a la Argentina, donde también expresaba su tristeza por la derrota. Ante la magnitud de la polémica, Laura decidió romper el silencio y grabó una serie de videos para explicar qué había querido transmitir. "Ayer cuando terminó el partido, realmente no tenía palabras para expresar la tristeza que sentía de saber que seguramente iba a ser el último mundial de Messi", comenzó diciendo.
Lejos de intentar minimizar el dolor por la derrota, aseguró que justamente desde ese sentimiento creyó que también correspondía reconocer al campeón. "Y dentro de ese pensamiento, lo que sí tenía muy seguro dentro de mi cabeza es saber que tenía que felicitar al país que había ganado. Creo que no tiene nada de malo, nada de negativo. Ojalá pudiéramos hacer eso, ¿no? Siempre. En vez de crear separación, poder reconocer", sostuvo.
La actriz confesó que nunca imaginó semejante reacción y describió el aluvión de mensajes que recibió. "Me han llegado, me han llovido comentarios de todo tipo. Uf, el nivel de agresión no llega ni a Plutón", expresó con una mezcla de sorpresa e ironía. También aprovechó para reivindicar su vínculo con el país frente a quienes cuestionaron su postura. "Quiero que sepan que yo nací en Argentina, me crie en Argentina, vivo en Argentina, elijo mi país cada día, salgo adelante, pago mis impuestos en mi país y lo represento no solo en mi propio país, sino también afuera, en el exterior", afirmó.
Durante su descargo, Esquivel reveló un detalle que, según explicó, modificaba completamente la interpretación de su historia. "Mirá cómo es la vida, que este comentario lo había puesto porque me estaban en realidad bardeando de otros países, de muchos países menos de Argentina. Y esto lo había puesto porque sentía todos los comentarios negativos y los mensajes por privado que recibía de otros países", contó.
Además, cuestionó la forma en que se viralizó el episodio y pidió mayor responsabilidad antes de juzgar. "Mirá cómo a veces después todo se da vuelta y se intenta manipular la información y demás. Comprobemos siempre toda la data, miremos todo lo que la gente comunica y de lo que no sabemos, tratemos de ser un poco más respetuosos con los mensajes que mandemos", reclamó.
Ya sobre el final de sus historias, la actriz explicó por qué sintió la necesidad de salir a hablar públicamente. "Sentía la necesidad de tener que hablar más allá de que no era necesario, pero más que nada porque me duele profundamente que hoy en día pase esto con un comentario que causó mucha sensibilidad en muchas personas, así que lo lamento si lo sintieron así", señaló. Y fiel a su estilo, decidió cerrar el descargo con una reflexión cargada de ironía que terminó descomprimiendo la tensión. "Después de haber hecho todas estas historias, que me encanta poder haber expresado lo que siento en este momento, pienso igual: ¿A quién le importa lo que piense yo de la final del mundial?", concluyó entre sonrisas.