Pato Galmarini pasó este martes por Ciudadano Duka, el programa de stream de Carnaval conducido por Andrés Ducatenzeiler, y dejó una extensa reflexión sobre el presente político y social de la Argentina. Durante la entrevista habló de la crisis de conducción del peronismo, cuestionó el desconocimiento de algunos episodios de la historia nacional y reivindicó al deporte y al arte como pilares fundamentales de la cultura.
Uno de los primeros temas que abordó fue la situación del peronismo después de la muerte de Juan Domingo Perón. Para Galmarini, el movimiento arrastra desde entonces una dificultad que nunca logró resolver por completo: la falta de una conducción reconocida por el conjunto de sus sectores:"El peronismo desde hace 50 años, que murió Juan Perón, no logramos restituir al peronismo una conducción", sostuvo.
En ese sentido, diferenció el liderazgo político del ejercicio de la Presidencia y cuestionó la idea de que llegar a la Casa Rosada convierta automáticamente a un dirigente en la máxima autoridad del movimiento: "Nosotros vamos y votamos. Y el presidente de la Nación siempre ha dicho o creyó decir o pensó, que además de ser presidente de los argentinos, era automáticamente presidente del peronismo, y no es así", planteó.
La conversación avanzó luego hacia el presente del país. Galmarini describió un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la falta de trabajo y las dificultades de una parte de la sociedad para cubrir necesidades básicas.
A partir de ese diagnóstico, trazó un paralelismo con otros momentos de la historia argentina y sostuvo que existió una decisión de los sectores de poder de terminar con el peronismo y con aquello que representaba: "La resolución de los poderosos de la tierra, no solamente los argentinos sino también el mundo que manejan los ricos, decidieron que el peronismo tenía que morir. Y para que muera el peronismo los tenían que matar, y mataron a muchos", afirmó.
Galmarini recordó en ese punto diferentes etapas de la historia argentina, entre ellas el período de José Alfredo Martínez de Hoz al frente del Ministerio de Economía durante la última dictadura militar. Su reflexión no quedó limitada a las consecuencias económicas de aquellos años, sino que también apuntó a la violencia y las vidas que se perdieron.
Una historia que, según Galmarini, fue "ninguneada"
La entrevista también puso el foco en la relación de las nuevas generaciones con la historia argentina. En la mesa se planteó que muchos jóvenes desconocen acontecimientos centrales del pasado, no solamente porque no los vivieron, sino también porque esos episodios no siempre ocupan un lugar central en su formación.
Uno de los ejemplos mencionados fue el bombardeo a Plaza de Mayo. Galmarini cuestionó que hechos de esa magnitud hayan sido relegados y apuntó contra el papel que tuvieron la educación y determinados ámbitos académicos a la hora de transmitir la historia.
En ese contexto apareció una pregunta inevitable: ¿qué ocurriría si finalmente desapareciera el peronismo? "El paso del peronismo no fue en vano", comenzó Galmarini antes de recordar las advertencias que el propio Perón había realizado sobre el futuro del movimiento y la necesidad de comprender su esencia para garantizar su continuidad.
Para el dirigente, el peronismo debe entenderse como un movimiento nacional y revolucionario, cuya amplitud interna también explica las dificultades para conducirlo. Más allá de sus diferencias y contradicciones, destacó que su horizonte histórico continúa vinculado a la construcción de una patria justa, libre y soberana.
Hacia el final de la charla, Galmarini llevó la conversación a un terreno atravesado por su propia historia personal: el deporte. Allí reivindicó especialmente las políticas impulsadas durante los gobiernos de Perón y el papel que tuvieron los Torneos Evita en la incorporación de miles de chicos y jóvenes a la actividad deportiva: "Agradezco enormemente el envión que le dio Juan Domingo Perón al deporte", aseguró.
El entrevistado recordó además que aquella política tuvo un impacto directo en su vida y que los Torneos Evita se convirtieron, para él, en una puerta de entrada al peronismo: "El deporte más el arte son partes insustituibles de nuestra cultura", remarcó al recuperar una de las ideas que atravesaron aquella etapa.
El recuerdo también lo llevó hasta su vínculo con su padre y las experiencias que marcaron su infancia. El dirigente contó que no solían conversar sobre política o periodismo, pero que muchas de aquellas enseñanzas aparecían a través de los lugares que recorrían juntos: "No hablé de periodismo con mi papá, pero fui al autódromo que había hecho Perón, al velódromo que había hecho Perón. Él me acompañaba a los torneos", recordó.
Galmarini tampoco se despidió sin que apareciera un nombre inevitable en la conversación: Moria Casán. En medio del furor por la biopic de La One estrenada en Netflix, Ducatenzeiler llevó la charla hacia la intimidad de la pareja con una provocación fiel al tono del programa. "Encima te garchás a Moria", lanzó Duka. Lejos de esquivar el comentario, Galmarini recogió el guante y respondió con humor: "Reza todas las noches para que lo pueda seguir haciendo".
Así, después de una entrevista atravesada por el peronismo, la historia argentina y el deporte, Galmarini cerró su paso por Ciudadano Duka con una inesperada referencia a su relación con Moria y una frase que rápidamente se convirtió en una de las más picantes de la charla.