Si bien Mauro Icardi y La China Suárez tienen a sus seguidores acostumbrados a extensos posteos en los que juran amor eterno, pero en realidad aprovechan para responder cada versión que circula sobre ellos, en el último tiempo eligieron cambiar de estrategia: pasaron del escándalo al silencio o a algún que otro emoji. Durante los últimos meses, el futbolista y la actriz prácticamente desaparecieron de las redes sociales para bajar la espuma mediática. Fue él quien, en una breve reaparición, soltó una provocación contra algunos periodistas al asegurar que sin hablar de su vida "se les terminaba el trabajo". Después de eso, volvió el hermetismo digital.
El pasado lunes, el delantero publicó en su cuenta oficial de Instagram una serie de fotos en las que dejó ver su entusiasmo tras una nueva victoria junto a Galatasaray. Allí compartió imágenes celebrando con sus compañeros y también algunas de la China alentando desde la tribuna, dejando en claro que sigue enfocado tanto en su carrera como en su relación. Luego de varias críticas por su rendimiento dentro de la cancha, Icardi decidió refugiarse en días de relax. Este martes volvió a aparecer en su cuenta con un carrusel desde la playa que no tardó en generar repercusión.
La pareja se mostró muy enamorada, a puro mimo sobre la arena y bajo el sol. Como no podía faltar en una postal bien argenta, el mate también fue protagonista de la jornada. Además, Icardi compartió imágenes de su perro Tano, el dogo de Burdeos que supo compartir con Wanda Nara, una aparición que para muchos podría haberle puesto los pelos de punta a la Bad Bitch. También estuvieron presentes los hijos de la actriz, aunque no posaron en las fotos. Sin embargo, en uno de los videos donde el futbolista entra al mar con su perro, se alcanza a ver a la China a lo lejos jugando con Amancio.
Lo más llamativo fue que, lejos de los eternos testamentos que solía publicar antes, ahora Mauro apenas acompañó el romántico posteo playero con un emoji de corazón en llamas. Todo indicaría que dejó de pagar la versión premium de quien le redactaba los discursos. Sin embargo, mientras Mauro Icardi se relaja entre mimos y arena, su situación judicial con su ex pareja parece complicarse cada vez más. En las últimas semanas, las abogadas del deportista solicitaron la recusación del juez Adrián Hagopián al considerar que había perdido imparcialidad y favorecía a Wanda. Un nuevo capítulo en una novela que parece no tener final.