Cuando Ekaterina Ojeda pasó del anonimato a ocupar horas de televisión y cientos de titulares por quedar en medio de un nuevo escándalo entre Mauro Icardi y la China Suárez, hubo alguien que vio en esa historia algo más que un capítulo de la farándula. Francisco Antonio Gauna, conocido artísticamente como Dasty, tomó una frase, la convirtió en canción y consiguió que las redes hicieran el resto: "Me gustan rubias como Ekaterina". Lo que empezó como un reel grabado casi de manera improvisada terminó con millones de reproducciones, llegó hasta la propia protagonista y ahora busca transformarse en un nuevo impulso para la carrera del cantante correntino.
El nombre de Ekaterina quedó instalado en el mundo del espectáculo luego de una noche en un boliche de Costanera Norte. Según contó posteriormente la joven, coincidió con Mauro Icardi en el VIP y el futbolista habría intentado acercarse a ella. Distintas versiones señalaron que la situación provocó el enojo de Eugenia "la China" Suárez y que la actriz habría enfrentado a la joven. Ekaterina aseguró después que Icardi intentó besarla, aunque ella no se lo permitió, y el episodio derivó en una exposición mediática que continuó durante semanas.
En medio de esa explosión mediática apareció Dasty. Pero, a diferencia de lo previsible, el artista no eligió escribir sobre Icardi, la China ni Wanda Nara: puso en el centro a la inesperada protagonista de la historia. En diálogo con BigBang, en el contexto del lanzamiento de "Ekaterina", contó cómo nació la canción, qué ocurrió cuando llegó a oídos de Ojeda y por qué las polémicas y las redes sociales también pueden convertirse en una herramienta para un artista emergente. Además, repasó sus comienzos en Goya, Corrientes, su llegada a Buenos Aires, las dificultades económicas detrás de su carrera y los sueños que todavía persigue.
"Me gustan rubias como Ekaterina"
Dasty admitió que estar atento a lo que sucede en las redes forma parte de su trabajo. Fue precisamente navegando entre noticias, videos y tendencias que se encontró con la historia que involucraba a Ekaterina, Icardi y la China. Sin embargo, hubo algo particular en la forma en la que la joven afrontó su repentina exposición que terminó de convencerlo: "Yo estoy mucho en las redes porque de eso consta mi trabajo también como artista. Había visto lo que había pasado con ella, el tema con Mauro, con la China. Me pareció algo muy gracioso y me llamó mucho la atención cómo Ekaterina respondía a las entrevistas, cómo aprovechaba el tiempo en cámara, sabía cómo contestar con sutileza y todo eso. Me llamó la atención y dije: 'Mirá, qué piba inteligente'", relató.
La idea no necesitó demasiado tiempo para convertirse en música. "Dije: 'Estaría bueno hacerle un tema'. Le digo a un amigo y me dice: 'Sí, hacelo'. Empezamos a escuchar algunas músicas y se me vino a la mente: 'Me gustan rubias como Ekaterina'. Ahí empecé a componer", recordó.
Ese mismo día grabó la canción y publicó un reel. La respuesta superó sus expectativas: "Fue el que se hizo viral, que ahora TikTok me lo bajó. Tenía como tres millones de visualizaciones y TikTok me lo bajó hace, capaz, una semana".
Sin embargo, el fenómeno quedó momentáneamente relegado por otro lanzamiento. Dasty había compuesto "Subila a la tele", una canción vinculada a la Selección argentina durante el Mundial, y decidió aprovechar el momento para concentrar sus esfuerzos allí. Cuando terminó el torneo, ocurrió algo que no esperaba: el público seguía reclamándole el tema de Ekaterina. "La gente quedó manija. Terminó el Mundial y me empezó a escribir que lo saque, que lo saque. Así que ahora lo saqué", explicó sobre la decisión de finalmente publicar la canción completa.
La protagonista de la letra no estaba al tanto de la existencia de la canción cuando comenzó a circular. Fueron los propios usuarios quienes terminaron funcionando como puente entre ambos: "Las chicas, rubias o inclusive morochas también, usaban el audio ese de 'Me gustan rubias como Ekaterina' y ponían fotos. A raíz de eso dije: 'Lo tengo que sacar'", explicó Dasty.
Hasta que ocurrió el encuentro virtual que estaba buscando. Durante una transmisión en vivo de Ekaterina, sus seguidores comenzaron a pedirle que escuchara la canción. Un usuario grabó la reacción y se la envió al cantante: "Un seguidor me manda un video. Había sido que Ekaterina estuvo en vivo y la gente le empezó a comentar: 'Escuchá el tema de Dasty, escuchá el tema de Dasty'", recordó. Finalmente, la joven encontró el audio y lo escuchó frente a sus amigas: "De eso hice un reel de la reacción de Ekaterina al tema, que dijo que le gustaba y demás. Las amigas le dicen: 'Amiga, tenés que participar en el video'".
Recién entonces se produjo el contacto directo. "Después de eso fue que hablé con ella recién. Pasó un montón de tiempo. Estuvo muy bueno poder hacer algo que impacte así en redes y, más que nada, algo que tenga que ver con un personaje que hoy está bastante nombrado en los medios".
La posibilidad de que Ekaterina protagonice el videoclip existe y, de hecho, ambos llegaron a conversar sobre el proyecto: "Yo hablé con ella y habíamos hablado para hacer el videoclip. Ella me dijo que sí, que le pase la información y cómo lo íbamos a hacer", reveló. Los viajes de la joven y los propios compromisos musicales de Dasty terminaron demorando la grabación. Ante el riesgo de que el fenómeno perdiera fuerza, tomó una decisión: lanzar igualmente el tema y dejar las imágenes para más adelante.
"Estoy perdiendo oyentes, estoy perdiendo el chiste de haber hecho ese contenido. Entonces dije: 'Lo voy a sacar igual con una portada y después le hacemos el video cuando se pueda'", contó.
El plan, de todas formas, sigue vigente: "La idea es que esté ella. Desde el principio, cuando hablamos, la idea era hacer algo con ella porque la canción habla de ella. Después, por cuestiones de tiempo y porque ella viajó, no pudimos coordinar. Pero ojalá cuando vuelva podamos hacerlo porque estaría buenísimo cerrar todo lo que empezó con ese reel con un videoclip donde esté ella".
La fórmula entre música, TikTok, marketing y polémicas
El caso de "Ekaterina" también expone una transformación dentro de la industria musical: una canción ya no necesariamente nace pensando solamente en Spotify, un disco o la radio. Para Dasty, las redes modificaron incluso la manera de componer: "La industria de la música está condicionada mucho a TikTok, entonces tenés que pensar un poco qué decir para decir: 'Mirá, escribo esto, que quizás una chica se saca una foto y lo usa'. O hago esta letra que quizás le hacen un trend, por ejemplo, un baile", sostuvo.
"Todo el tiempo estás buscando ganchos para que la gente en TikTok, de alguna forma, utilice el audio, lo baile o lo que sea. Sí, la composición está súper condicionada a las redes sociales. Y el artista está hoy ligado al contenido cien por ciento", analizó.
Por eso tampoco esquiva la pregunta incómoda: ¿utilizó el escándalo de Ekaterina, Icardi y la China para generar repercusión? Dasty reconoce sin vueltas que la canción fue pensada para circular y llamar la atención: "A mí me gusta mucho el marketing, las redes, me gusta hacer contenido. Si bien realmente lo que me gusta es cantar y demás, me divierte un poco el marketing. Así que, claramente, esta canción estaba apuntada a que Ekaterina la escuche, a que de alguna manera se haga viral en las redes", reconoció.
Incluso, una eventual reacción de alguno de los protagonistas más famosos del Wandagate no sería un problema para él. Todo lo contrario: "Y si llega a pasar, sería apropiado porque ahí podría medir el impacto que tiene lo que hice".
Su estrategia tampoco termina con Ekaterina. El artista sigue pensando cómo lograr que la canción atraviese nuevos círculos de audiencia: "Hoy estoy con el tema de Ekaterina y quiero que llegue a Wanda. Ahora que me dijiste, me diste la idea de que llegue a Martín Cirio, poder grabar el video con Ekaterina cuando vuelva, si es que quiere, e intentarlo".
Detrás del artista que encontró una oportunidad en uno de los escándalos más comentados de la farándula hay una historia bastante menos glamorosa. Dasty es oriundo de Goya, Corrientes, y lleva cuatro años dedicado a la música. Los primeros dos transcurrieron entre su ciudad y viajes a Corrientes Capital para producir canciones y filmar videoclips con los recursos que tenía: "Estaba entrando a la industria, conociendo y conociéndome también dentro de la música", recordó.
Los viajes posteriores a Buenos Aires le hicieron entender dónde estaban buena parte de las oportunidades que buscaba. "Empecé a darme cuenta de que las oportunidades para poder triunfar en la música realmente estaban acá. Entonces, un día dije: 'Me voy a ir', y vine con una mano atrás y otra adelante, prácticamente", contó sobre aquel salto.
Su vínculo con la música, sin embargo, venía desde mucho antes. De chico escuchaba cumbia, reggae y rock, cantaba las canciones que sonaban y hasta aprendió piano de manera autodidacta mirando videos: "Jamás me imaginé que realmente algún día iba a intentar ser cantante o que podía ser cantante", confesó. Y explicó que crecer lejos de los grandes centros de la industria también condicionaba aquello que parecía posible: "Por ahí, en un pueblo o en una ciudad chica como lo es Goya (...) la mentalidad de ese momento tampoco dejaba ver oportunidades en este tipo de cosas".
La decisión definitiva fue drástica. Dasty estaba comenzando a estudiar Abogacía cuando cambió completamente el rumbo de su vida: "Cuando decidí largarme a la música fue de un día para el otro", relató. Necesitaba dinero para grabar en Entre Ríos y encontró una forma de financiar ese primer paso: "No tenía plata, pero tenía un auto y un par de motos de carrera, porque yo corría motos. Dije: 'Vendo'. Empecé a vender. Vendí el auto primero, me fui a grabar a Entre Ríos, vine a Buenos Aires a grabar un videoclip y así empecé".
El cambio desconcertó a buena parte de su entorno. "Mi familia no entendía nada. Decía: 'Este está loco, mal de la cabeza'. Pasé de hacer totalmente una cosa, yo estaba arrancando a estudiar Abogacía, y de la nada dejé eso, me largué a la música y empezó todo".
No todos acompañaron aquella apuesta: "Gran parte de mi familia no apoyó eso, no le gustó y no estaba de acuerdo. Mi mamá y mi hermano sí, así que para mí era lo más importante".
"Ekaterina" no es la primera vez que Dasty consigue conectar una canción con un acontecimiento que está generando conversación. Una de las experiencias que más visibilidad le dio fue su colaboración con Thiago Medina, a quien conoció participando de partidos solidarios.
"Uno de los primeros que realmente me hizo dar un salto y darme mucho a conocer fue un tema que hice con Thiago Medina, que se llama 'Cuánto vale', que lo habíamos hecho justo cuando él se separó de Daniela", recordó.
El momento no fue casual. "Cuando él se separa, yo dije: 'Esta es buena oportunidad para hacer algo'", reconoció. Le envió una maqueta de una canción sobre desamor y Thiago aceptó sumarse: "Ese tema salió mucho en canales de televisión, nos entrevistaron, fuimos a mucho streaming, hemos tenido buenos shows también. Por ende, me llegaron muchos seguidores y me di a conocer un montón", explicó.
A esa colaboración le siguieron "Siempre me llama remix" y "Subila a la tele", la canción dedicada a la Selección que también se viralizó fuera de la Argentina. Ahora, Dasty apuesta a que "Ekaterina" sea el próximo escalón.
"Uno nunca sabe qué canción puede ser la que te dé ese salto. Quizás hacés una canción pensando que va a funcionar muchísimo y no pasa nada, y después hacés algo en un día, como pasó con esta, y termina teniendo un impacto mucho más grande", reflexionó.
El crecimiento también tiene una contracara. Dasty asegura que construir una carrera independiente requiere una inversión constante en canciones, videoclips, contenido y equipos de trabajo, incluso antes de poder vivir completamente de la música: "Es muy difícil porque la industria es muy complicada. Hay muchos artistas, hay mucha competencia, por decirlo de alguna forma. No competencia porque uno compita directamente con el otro, sino porque hay mucha oferta de artistas, mucha música saliendo todo el tiempo. Entonces, para destacarte tenés que hacer algo diferente, tenés que llamar la atención de alguna manera", explicó.
La frustración también apareció varias veces. Ante la pregunta de si alguna vez pensó en abandonar, respondió sin dudar: "Sí, un montón de veces". "Hay momentos en los que uno dice: '¿Qué estoy haciendo?'. Porque quizás invertís un montón en una canción, en un video, le ponés todo y después no funciona como esperabas. Y te frustrás", admitió.
La razón para insistir es bastante más sencilla: "Que me gusta. Realmente me gusta hacer música. Me gusta subir a un escenario, me gusta viajar, conocer gente, hacer canciones. Me gusta todo lo que rodea a esto". Además de cantar, Dasty compone para otros artistas y ofrece trabajos de coaching durante las grabaciones. Es una faceta que también le permite sostener económicamente su propio proyecto: "Hoy en día realmente es difícil vivir de la música, así que ese trabajo a mí me sirve para comer, vestirme —un artista siempre tiene que estar bien vestido—, tengo que alimentarme bien, los videoclips cuestan dinero...", explicó.
Y derribó parte de la imagen que pueden construir las redes sociales: "Estoy haciendo malabares, realmente, no te voy a mentir. Por ahí la gente en las redes me ve y cree que tengo mucha plata y nada que ver".
Mientras redefine su sonido y se aleja progresivamente de la cumbia para explorar con mayor profundidad el reguetón y el trap, Dasty también mira hacia los artistas con los que algún día quisiera compartir una canción.
El primer nombre es contundente: Duki. "Es mi número uno", aseguró. Pero hay otro argentino con quien el deseo parece algo más cercano: "A mí me gustaría mucho poder grabar un tema con Salastkbron". "Yo lo conozco, nos hemos cruzado, soy amigo del padre de él. Nos cruzamos en la iglesia algunas veces. De hecho, he ido a su casa. Tengo contacto, nos cruzamos y nos conocemos. Pero ya grabar es otra cosa", explicó.
También mencionó a C.R.O y, al mirar fuera de la Argentina, eligió a J Balvin: "Balvin es un artista que admiro mucho. Es un poco mi inspiración en muchos aspectos y sería él con quien me gustaría grabar de afuera".
¿Team Wanda o team China?
Después de convertir a la tercera protagonista del escándalo en la figura central de una canción, quedaba una pregunta inevitable: ¿haría lo mismo con la China Suárez?: "Sí, no tendría drama. Pasa que también es lo que me nace. No es que esté en contra de la China. Para mí la China es una genia y yo admiro lo que ella hace, como admiro sus estrategias", respondió.
De hecho, considera que todos los nombres alrededor del Wandagate supieron transformar la exposición en una herramienta: "No vamos a mentir: te puede gustar un personaje más que el otro, pero todos son buenos mediatizándose, haciendo farándula y con el marketing".
Sin embargo, Ekaterina fue quien más llamó su atención: "Me caen bien las tres. Pero por ahí me sentí un poco identificado con la actitud de Ekaterina, de aprovechar. La vi muy inteligente y me sentí un poco identificado con la actitud que tuvo ella frente a la exposición, cómo decidió aprovecharla, lo inteligente que fue".
Y cuando BigBang lo obligó a elegir entre los dos bandos que desde hace años dividen al universo del Wandagate, finalmente tomó posición: "Me re complicás la vida acá. Pero sí, a nivel empresarial, siendo objetivo, admiro bastante a Wanda, lo inteligente que es y lo que es como empresaria. Así que creo que soy un poco más team Wanda que team China, la verdad".
Mientras tanto, Dasty sigue pensando en el próximo lanzamiento, en las colaboraciones que todavía no puede revelar y en ese salto que espera desde que dejó Goya para apostar todo por una carrera que parecía improbable. "Ekaterina" nació de un escándalo entre Mauro Icardi y la China Suárez, pero para el correntino la verdadera historia está en lo que puede ocurrir después de la viralización. Su filosofía, al menos, parece clara: seguir componiendo, publicar, buscar oportunidades y probar una y otra vez. Como él mismo resumió: "Uno siempre está pateando al arco, o yo estoy pateando al arco. En algún momento algún gol voy a meter".