Un momento de alta tensión se vivió en Polémica en el Bar (América TV)
cuando una discusión sobre el comportamiento de los perros y la responsabilidad de sus dueños terminó en un fuerte cruce entre el periodista deportivo Daniel Fava y la bailarina animalista Silvina Escudero.
Todo comenzó con una declaración que generó indignación en el debate sobre lso ataques de perros, en el que Fava lanzó una frase que dejó a todos boquiabiertos: "Hay perros que se te prenden y no los podés sacar si no le pegás un tiro". La reacción de Escudero, visiblemente impactada, lo interrumpió con un comentario contundente: "Me preocupa que digas eso por la gente que lo está mirando", advirtiendo sobre el peligro de emitir ese tipo de declaraciones en televisión abierta.
Pero lejos de calmar las aguas, Fava redobló la apuesta y, en un intento por justificar su postura, afirmó: "Quiero buscar videos de pitbulls agarrando nenes". La respuesta de Escudero fue inmediata y tajante: "Pará, porque hay gente que nos está mirando y va a creer que esa es la solución y es gravísimo lo que estás diciendo".
El intercambio subió aún más de tono cuando Fava insistió con su planteo: "Contame cuál es la solución de un pitbull que agarra a un nene y le arranca el brazo". Esto provocó una reacción explosiva de Escudero, quien no dudó en señalar con firmeza: "Es gravísimo eso también. Los culpables no son los animales, son los hijos de put* de los dueños. Esos son los culpables".
La tensión en el aire podía cortase con cuchillo. Cuando Fava cuestionó si los dueños son responsables incluso en casos extremos, Escudero reafirmó su postura: "Si sabés que tenés un perro agresivo, sea pitbull, mestizo o de cualquier raza, el responsable es el dueño. Nunca un animal tiene la culpa".
A pesar del revuelo generado, Daniel Fava intentó matizar sus dichos, pero terminó encendiendo aún más la polémica: "No estoy diciendo que hay que matar perros, pero si no le pegás un palazo en la cabeza o no le pegás un tiro, no te suelta", dijo generando una nueva ola de indignación tanto en Silvina Escudero que no supo cómo retrucarle a su compañero que gritaba para defender su postura.