La periodista Daniela Ballester, querida periodista de C5N, vivió un episodio crítico el pasado jueves al sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico que puso en riesgo su vida. A sus 48 años, Ballester enfrentó un momento que la obligó a detenerse y priorizar su salud. "Tuve un ACV hemorrágico", contó.
Todo comenzó con un dolor de cabeza intenso y molestias en el cuello, síntomas que, aunque podrían parecer comunes, fueron el preludio de una emergencia médica. Al percibir estas señales, la periodista, buscó atención inmediata en el Sanatorio Los Arcos, donde tras una serie de estudios se confirmó el diagnóstico. La rapidez con la que actuaron los médicos fue crucial para evitar secuelas graves. "Acá son de primera, me miman un montón", expresó Ballester, agradecida por la atención recibida.
Afortunadamente, y contra todo pronóstico, Daniela no presenta consecuencias neurológicas tras este duro episodio. "Por suerte sin secuelas", afirmó con alivio, asegurando que se encuentra físicamente igual que antes del incidente: "Estoy igual que el día previo al ACV". Sin embargo, el impacto emocional de esta experiencia es innegable. El susto vivido ha dejado una huella profunda en la periodista, quien ahora reflexiona sobre lo frágil que puede ser la vida: "La vida me dio una nueva oportunidad", declaró conmovida.
Actualmente, Daniela permanece bajo estricta observación médica y recibe indicaciones de descanso absoluto. "Ahora a monitorearme internada y descansar para volver al trabajo", explicó, demostrando su firme determinación de volver bajo los focos para comentar la realidad política diaria como tanto le apasiona.
El caso de Ballester es un recordatorio urgente sobre la importancia de escuchar a nuestro cuerpo y actuar con rapidez ante cualquier síntoma inusual. El dolor de cabeza intenso y las molestias cervicales fueron las señales que encendieron las alarmas en su caso. Su valentía para buscar ayuda a tiempo y la intervención médica oportuna resultaron vitales para evitar un desenlace trágico.
Desde su cama en el sanatorio, Daniela Ballester expresó: "Estoy genial. Por suerte, gracias a Dios, sin ninguna secuela. Ninguna", llevando tranquilidad a sus seguidores, compañeros y compañeras que siguen su carrera y ahora comparten su esta situación límite que le tocó vivir.