Después de más de una década juntos, Rocío Igarzábal y Milton Cámara finalmente dieron un paso más en su historia de amor: se casaron por civil en una ceremonia íntima, relajada y llena de emoción, rodeados únicamente por familiares y amigos cercanos.
Lejos de los grandes salones, las producciones ostentosas y los eventos multitudinarios, la pareja eligió celebrar de la manera que mejor los representa: con calidez, naturalidad y mucha complicidad. Y hubo una invitada que se robó todas las miradas: Lupe, la hija de ambos, que se convirtió en protagonista absoluta de las postales compartidas en redes sociales.
Las imágenes mostraron a los recién casados sonrientes a la salida del registro civil, mientras eran recibidos con una lluvia de papelitos de colores, abrazos y besos. En cada foto se percibe un clima relajado y luminoso, muy en sintonía con el estilo que eligieron para toda la jornada. Uno de los detalles que más llamó la atención fue el look de la actriz. La ex Casi Ángeles dejó de lado el clásico vestido de novia y apostó por un conjunto en tonos claros compuesto por blazer y falda, acompañado por zapatos bajos. Una elección elegante, pero completamente descontracturada, que encajó perfecto con el espíritu del encuentro.
Por su parte, Milton Cámara optó por un traje oscuro sin corbata, reforzando ese aire informal pero sofisticado que dominó toda la celebración. Las amigas cercanas que participaron como testigos también acompañaron la estética de la ceremonia con outfits en tonos pastel, aportando todavía más calidez a una jornada atravesada por los gestos espontáneos y la emoción familiar. "Viva el amor", escribió Rocío en una de sus historias de Instagram, sintetizando el clima de felicidad que marcó el día. Las redes sociales de la actriz se transformaron en una ventana íntima para quienes quisieron acompañar el momento desde afuera.
Allí pudieron verse desde las fotos protocolares de la firma hasta escenas al aire libre, donde la pareja posó abrazada junto a sus seres queridos mientras Lupe jugaba y compartía cada instante con total naturalidad. La historia entre Igarzábal y Cámara lleva más de doce años y tiene un escenario muy especial: México. Según contaron en un video compartido tiempo atrás, fue allí donde comenzó su romance, en un viaje que terminó marcando para siempre la vida de ambos. Con el paso de los años atravesaron distintas etapas personales y profesionales, siempre manteniendo un vínculo basado en la complicidad cotidiana y el bajo perfil.
La llegada de Lupe terminó de consolidar el proyecto familiar y fortaleció una relación que, según ellos mismos cuentan, se construyó "sin apuros". La propuesta de casamiento también estuvo cargada de simbolismo. Ocurrió en septiembre de 2024, durante unas vacaciones familiares en Playa del Carmen, precisamente el mismo lugar donde se habían conocido años atrás. Ese gesto terminó de sellar una historia de amor que siempre escapó de los formatos tradicionales. Por eso, tampoco sorprendió que eligieran una boda sencilla, íntima y sin cámaras invasivas.