La interna familiar entre Tomás y Fernando Dente volvió a escalar en las últimas horas y sumó a un nuevo protagonista: Guido Dente, el mayor de los hermanos, quien decidió romper el silencio desde Milán, donde vive en la actualidad, para defender la memoria de sus padres y cuestionar la exposición pública del conflicto.
En un audio que fue reproducido en Intrusos, Guido explicó por qué decidió hablar públicamente. Según advirtió, está "cansado" de que se hable de su familia y de que circulen versiones falsas sobre su historia personal.
"Quiero limpiar la memoria de mis padres", le escribió al conductor Rodrigo Lussich, antes de aclarar incluso un detalle que consideró importante: su padre se llamaba Giusseppe y no José, como fue mencionado en algunos medios.
El hermano mayor también fue tajante al referirse a la relación entre Fernando y Tomás: "Sé del odio que se tienen Tomás y Fernando, pero ya cuando tocan a mi mamá y mi papá yo salto. La pelea de Fernando y Tomás la conozco en profundidad, sé el odio que se tienen ambos. Yo ya me cansé".
El enfrentamiento entre los hermanos tomó una dimensión aún mayor cuando se conoció que Fernando no comparte el mismo padre biológico que Tomás. Según contó el propio actor en una entrevista con la revista Gente, su verdadero padre era un sacerdote del colegio al que asistía, fruto de una relación extramatrimonial que había mantenido su madre.
Guido recordó que, más allá de esa verdad biológica, el hombre que crió y amó a Fernando fue su padre, quien nunca llegó a enterarse de esa historia. "Quiero dejar en claro el honor de mi mamá y mi papá. Hay una historia detrás de mí que no la puedo contar porque me viene a buscar el FBI, porque yo me vengué en ese momento cuando vivía en Argentina. Me duelen las versiones cruzadas entre ellos".
Además, manifestó su enojo con Yanina Latorre por algunos comentarios realizados sobre su familia: "Estoy muy dolido y muy enojado, porque inventó una historia de mi papá. Estoy enojado".
Tomás Dente anunció una demanda
Mientras Guido hablaba en Intrusos, la tensión también crecía en los estudios de América TV. Fernando se encontraba como invitado en LAM, cuando Tomás intentó comunicarse con la producción para salir al aire.
El detonante fue una respuesta de Fernando durante la entrevista. Al ser consultado sobre si alguna vez había hecho circular un rumor de abuso sexual contra su hermano, respondió simplemente: "Es mi hermano".
Esa frase, sin una desmentida explícita, desató la furia del periodista. Según explicó Tomás, fue él quien semanas atrás decidió llevar públicamente ese tema porque estaba cansado de escuchar que Fernando difundía esa versión en distintos ámbitos: "Lo traje al aire porque estaba cansado de escuchar que él lo estaba esparciendo. Pero después sale al aire con esa cara de mosquita muerta que pone siempre".
Para el conductor de NET TV, la respuesta de Fernando fue una forma de dejar instalada la sospecha: "Al decir solo 'es mi hermano' deja la puerta abierta". Tomás Dente negó de manera terminante cualquier acusación: "Jamás en mi vida toqué a un hermano. ¿Estamos todos locos? ¿Hay un pecado más grande que le puedan adjudicar a una persona?".
Visiblemente indignado, continuó: "No me voy a bancar que un maleducado, irreverente, al que le dimos todo, salga en televisión a decir que yo lo toqué".
Finalmente, confirmó que llevará el conflicto a la Justicia: "Lo voy a demandar. Esto tiene un límite. El protagonista del rumor soy yo y lo voy a demandar". Incluso aseguró contar con pruebas de que Fernando tenía "un heraldo que se encarga de esparcir este tipo de rumores".
Durante su descargo, Tomás también reconstruyó la difícil relación que, según su versión, mantiene con Fernando desde la infancia: "De chiquito me daba cuenta de que era oscuro, que era soberbio, que no era como nosotros, que se creía más que el resto, que nos miraba desde arriba".
Con las declaraciones de Guido Dente, el nuevo enfrentamiento televisivo entre Tomás Dente y Fernando y el anuncio de una demanda judicial, la disputa familiar quedó lejos de apagarse y sumó un nuevo capítulo que volvió a instalar el conflicto en el centro de la escena mediática.