Hay noticias que duelen, indignan y, sobre todo, obligan a detenerse y lo ocurrido en los Bosques de Palermo es una de ellas, donde un grupo al menos 100 jóvenes atacó a mujeres trans que trabajan en la esquina de Ombúes y Andrés Bello; las persiguieron, golpearon y como si la violencia no fuera suficiente, filmaron las agresiones para compartirlas en redes sociales.
Mientras esto sucede en nuestras calles, hay producciones que vienen contando, desde hace años, las dificultades que atraviesan las personas trans para vivir libremente, ser aceptadas y ejercer sus derechos LGBTIQ+. Una de ellas es Tip Toe, la nueva serie que funciona como un punto de partida para hablar de una problemática que sigue vigente.
Tip Toe, en HBOMAX
La nueva miniserie británica, creada por Russell T. Davies, propone una mirada incómoda sobre el avance de los prejuicios y los discursos de odio. Protagonizada por Alan Cumming y David Morrissey, cuenta la historia de Leo y Clive, dos vecinos de Manchester cuya relación comienza a deteriorarse en un contexto social cada vez más intolerante. Entre sus personajes aparece Zee, una joven trans que trabaja en el bar de Leo y que atraviesa situaciones de hostilidad y amenazas.
La serie muestra cómo los prejuicios pueden transformarse en agresiones concretas y cómo determinadas palabras, cuando se naturalizan, terminan habilitando comportamientos cada vez más violentos.
Una mujer fantástica, en Prime Video
La película chilena protagonizada por Daniela Vega es una de las historias más conmovedoras sobre discriminación y exclusión. Marina es una mujer trans que, después de la muerte de su pareja, debe enfrentarse a una familia que cuestiona su identidad y le niega incluso la posibilidad de vivir su duelo con dignidad.
La película expone una forma de violencia que no siempre necesita golpes ya que también existe en la discriminación institucional, el desprecio y la negación de la identidad de una persona.
Pose, en Disney +
Esta serie estadounidense nos traslada al Nueva York de finales de los años '80 y principios de los '90, donde las comunidades afroamericanas y latinas LGBTQ+ construían espacios de pertenencia a través de la cultura ballroom; con personajes trans femeninos como Blanca y Elektra, la producción aborda el rechazo familiar, la exclusión social, la discriminación laboral y la vulnerabilidad de una comunidad que debió luchar para encontrar un lugar propio.
Pero Pose también habla de solidaridad, amor y resistencia. Es una historia sobre personas que, a pesar de las dificultades, nunca dejaron de buscar una oportunidad para vivir como realmente eran.
Veneno, en HBOMAX
La producción española reconstruye la vida de Cristina Ortiz, conocida popularmente como La Veneno, una figura que marcó un antes y un después en la televisión de su país. Su historia estuvo atravesada por la discriminación, la violencia, la incomprensión y una exposición mediática que muchas veces convirtió su identidad en motivo de burla. La serie permite entender lo difícil que fue para muchas mujeres trans abrirse camino en una sociedad que todavía no estaba preparada para escucharlas y respetarlas.
El caso de transodio en los Bosques de Palermo generó un fuerte repudio social y volvió a poner en discusión una problemática que muchas veces parece invisible hasta que ocurre un episodio de semejante violencia, pero lo más preocupante es que la agresión no solamente dejó consecuencias físicas, también instaló nuevamente una pregunta que debería avergonzarnos como sociedad: ¿qué tiene que pasar para que una persona pueda trabajar, caminar o simplemente estar en un espacio público sin temor a ser atacada por su identidad de género o su sexualidad?
Con esto quiero dejar una reflexión que va más allá del cine: hay algo fundamental y no alcanza con recomendar películas, celebrar la diversidad una vez al año o compartir mensajes de inclusión en las redes sociales, la verdadera inclusión se demuestra en la vida cotidiana, en el respeto, en las oportunidades laborales y, sobre todo, en la capacidad de entender que ninguna persona tiene que justificar quién es para merecer vivir con dignidad. Porque ninguna identidad debería convertirse en una condena y ninguna persona debería tener que salir a la calle con miedo de no volver a casa.