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Güemes, Olavarría y Los Troncos: la Mar del Plata que funciona sin playa

Entre casonas históricas, polos cerveceros y circuitos culturales que funcionan todo el año, la zona de Güemes, Olavarría y Los Troncos revela una cara menos turística y más auténtica de Mar del Plata, lejos de las sombrillas y el ruido de la costa.

16 Mayo de 2026 14:50
Güemes, Olavarría y Los Troncos: la Mar del Plata que funciona sin playa

En la esquina de Güemes y Brown, a unas diez cuadras del mar, hay una casa neoclásica de 1926. Fue construida para los hermanos Magnasco, dueños de lo que se considera la primera empresa láctea del país. Villa Magnasco sigue en pie, declarada de interés patrimonial por el municipio, y marca el inicio de un circuito que la mayoría de quienes buscan micros a Mar del Plata desconocen. Unos metros más adelante, en Güemes 2342, está Villa Tur, de 1910, y en el 2417 la Casa Riglos, de 1927. Las tres fueron residencias de veraneo, mucho antes de que la Bristol se convirtiera en postal nacional. 

En la actualidad, la zona tiene otro ritmo. Güemes se transformó en un corredor comercial donde podés encontrar cafeterías, heladerías, librerías y locales de primeras marcas. Entre San Lorenzo y Roca está la Plaza del Agua, rebautizada oficialmente como Plaza Cardenal Eduardo Pironio. Es un espacio verde que ocupa la manzana donde en 1914 funcionaba la usina de Obras Sanitarias de la Nación. El edificio original se conservó y hoy opera como centro cultural con anfiteatro al aire libre.

Paralela a Güemes corre Olavarría, una calle que en menos de dos décadas pasó de ser residencial a convertirse en el polo cervecero más importante de la costa atlántica. Las siete cuadras entre Roca y Rawson concentran cervecerías que vale la pena recorrer. Antares fue la pionera, fundada en los noventa cuando tres socios empezaron a experimentar en un garaje del barrio El Grosellar. Después se sumaron Cheverry, Ogham, La Paloma Brewing Company, Glück y Brewhouse, entre otras. Si te gusta la cerveza artesanal, acá estás en el lugar correcto.

Mar del Plata fabrica cerca del 40% de la cerveza artesanal que se consume en Argentina, según la Cámara de Cerveceros local, y tiene más de 40 fábricas y alrededor de 80 cervecerías registradas. A partir de las seis de la tarde, las veredas de Olavarría se llenan tanto en enero como en marzo, y el happy hour con descuentos del 50% funciona como motor de toda la movida.

Pero la zona no se agota en lo gastronómico. A pocas cuadras, subiendo por Alvear, el barrio Los Troncos conserva residencias que te cuentan la historia arquitectónica de la ciudad mejor que cualquier guía. Villa Ortiz Basualdo alberga el Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino. Villa Victoria, la casa de veraneo de Victoria Ocampo, fue construida con materiales enviados desde Inglaterra por la firma Boulton & Paul. En sus paredes, recibió a Borges, Bioy Casares y Gabriela Mistral. Hoy funciona como centro cultural. Si te interesa la literatura argentina, este es un desvío obligado.

Más arriba, en Falucho y Mendoza, está la Torre Tanque. Fue inaugurada el 30 de enero de 1943 y diseñada por el arquitecto Cornelio Lange. Es un depósito de agua de estilo pintoresquista que parece un castillo medieval y ofrece visitas guiadas abiertas al público. Podés subir, disfrutar el paisaje de toda la ciudad desde arriba.

Lo que une a Güemes, Olavarría y Los Troncos es que funcionan todo el año. A diferencia de la costanera, donde la actividad depende del clima y la temporada, esta zona se mantiene incluso en los días grises de invierno. Los marplatenses lo saben. Si llegás a Mar del Plata y te alejás un poco de la costa, vas a encontrar una ciudad que tiene mucho más para ofrecer que sombrillas y lobos marinos.