El contraste en la dificultad de atravesar la crisis económica que sufre la Argentina a merced de la motosierra de La Libertad Avanza (LLA) y Javier Milei volvió a quedar en evidencia a partir de los últimos indicadores de consumo que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Mientras que los supermercados y los mayoristas retrocedieron un 3,7% en el último año, en el mismo porcentaje subieron los gastos en los shoppings, que son frecuentados por los sectores más acaudalados del país.
El colapso de consumo en supermercados entre agosto de 2025 y el año actual fue del 3,7%, lo que significó la segunda caída en términos de importancia anual. Al mismo tiempo, si se tienen en cuenta únicamente los primeros ocho meses de 2026, la contracción total cerró en un 2,8%. Durante todo este periodo el retroceso en ventas fue constante, con la última suba registrada en diciembre pasado con un 0,5%.
La forma en la que se consume en este tipo de comercios también es un indicador que refleja la realidad económica de la Argentina. El 43% de los pagos en supermercados corresponden a tarjetas de crédito, una costumbre que expone cómo las familias se endeudan para acceder a productos de primera necesidad. Detrás quedaron las tarjetas de débito, con un 23,9%, el efectivo con un 17% y "otros medios" con un 16,1%.
La caída del 3,6% de los autoservicios mayoristas también reflejó el séptimo mes consecutivo de desplome en un rubro que se contrajo en un 2.9% desde enero hasta agosto. Allí las tarjetas de crédito no tuvieron el mismo protagonismo, ya que significaron el 26,8% de las ventas. En este rubo, los "otros medios" como el QR de las billeteras electrónicas estuvo a la cabeza con un 32,7%, mientras que atrás quedaron el efectivo con un 24,8% y las tarjetas de débito con un 15,7%.
En estos negocios también se vio cómo los tickets promedios subieron un 29%, otro indicador que representa la caída de consumo cuando se lo contrasta con la inflación interanual del 33,4%. Este criterio fue mucho más grave aún con el rubro de supermercados, donde aumentaron en un 15,8% interanual, mucho más por debajo que la inflación.
El contraste de los shoppings
Fuera de los productos de primera necesidad, el consumo argentino se sostuvo por el tipo de negocio que más frecuentan los sectores más ricos de la Argentina: los shoppings. Allí las ventas subieron un 3,7% en promedio y en una clara consolidación de la tendencia que explotó en mayo de 2026, cuando 11,9% de mayo.
No obstante, el acumulado del año cerró con una variación negativa de 1,2% que demostró que, aún en los lugares con más ventajas, la dinámica de recuperación no logró consolidarse. En ese sentido, las ventas promedio aumentaron un 24,3% y también estuvieron lejos de la inflación interanual.