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Falta de empleo, deserción escolar y una estructura social quebrada: la juventud en la Argentina de Milei

Un informe de la UCA reveló una gran brecha en los indicadores de acuerdo a la clase social de las familias.

27 Agosto de 2026 15:59
Sólo el 14,2% de los jóvenes de entre 18 y 25 años de Argentina tiene un empleo formal.

En la Argentina de Javier Milei 7 de cada 10 jóvenes se encuentra sin empleo o con una fuerte inestabilidad laboral, casi el 40% no terminó la secundaria y una gran parte -que varía de acuerdo a la clase social- atraviesa la fuertes crisis económica del país entre falta de amistades y violencia de género, de acuerdo al último informe que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA). La información llegó poco tiempo después de que se confirmara al suicidio como la principal causa de muerte en personas de entre 15 y 34 años.

Lo más impactante dentro de la elaboración firmada por Agustín Salvia, Eduardo Donza y Miranda Correa, y que cuenta con la colaboración de Fernanda Acuña, es la brecha social entre todos estos ejes, que cambian de manera notable de acuerdo a la extracción social de cada joven. Esta distancia es tan notable que el título del trabajo es "Juventudes desiguales: entre la promesa y la exclusión".

Las estadísticas del informe sobre la juventud que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

A la hora de la escolaridad se puede comprobar sin discusiones. Mientras que el 69% de los jóvenes de clases altas y medias altas comenzó o terminó estudios superiores, sólo el 10% lo hizo en lo más bajo del escalafón. En ese tramo que atraviesa sus problemáticas entre carencias mucho más marcadas, directamente el 64,7% ni siquiera finalizó los estudios secundarios y obligatorios, algo que del otro lado se achica a un 12,4%.

En términos laborales la situación también parece insostenible a simple vista y es una demostración de lo quebrado que esta el sistema, al punto de que solo el 14,2% de los jóvenes de entre 18 y 25 años tiene un empleo formal. Si se le suma la informalidad, la estadística llega al 30,2. Un 22,5%, por su parte, está desempleado de forma reciente o atraviesa una situación de irregularidad. Además, el 10,7% está desocupado desde hace más de seis meses. Finalmente, el 36,6% está directamente inactivo.

Las estadísticas del informe sobre la juventud que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

Cuando convergen la situación laboral y escolar los números evidencian las diferencias en relación a los hogares de cada uno. "Las formas de inclusión juvenil son muy heterogéneas. El 26,6% solo estudia, casi 4 de cada 10 trabajan sin estudiar y apenas el 13% logra combinar estudio y trabajo", establecieron en el informe. "La posición social modifica profundamente estas posibilidades. En el estrato medio alto, el 41,2% se dedica exclusivamente a estudiar; en el muy bajo, solo el 15,6%", agregaron al respecto.

En ese sentido, cuando se analizan los porcentajes de quienes pueden vivir sin trabajar ni estudiar, también se ve un sesgo de clase. "La mayor brecha aparece en la desvinculación: no estudia, ni trabaja el 34,2% de los jóvenes del estrato muy bajo, frente al 8,3% del medio alto", explicaron en el documento de la UCA.

Las estadísticas del informe sobre la juventud que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

Otro de los elementos contundentes se desprende de la situación laboral de los jefes de hogar. Cuando el empleo es pleno, un 39,8% de los hijos puede dedicarse sólo a estudiar. Del otro lado, cuando la situación es precaria o inestable, la cifra desciende a entre 24,6% y 17,6%. Esto se marca aún más en los estratos más bajos: "Dedicarse exclusivamente a estudiar cae del 27% cuando el jefe/a tiene empleo pleno al 16,5% cuando está subempleado inestable o desempleado. La desvinculación es del 24,4% aun con un jefe/a en empleo pleno, pero supera el 33% cuando su inserción es precaria, inestable o está desempleado".

Vínculos laborales rotos, vínculos familiares rotos

Según el estudio de la UCA, el 28,5% de los jóvenes de estratos muy bajos padecen de malestar psicológico, mientras que en los sectores medios altos, esa estadística se reduce casi a la mitad: 15,5%. Los números son similares a la hora de afrontar las adversidades. Debajo de la pirámide, el 27,1% reconoce dificultades, mientras que en la parte más privilegiada, la cifra se reduce al 13,9%.

Las estadísticas del informe sobre la juventud que elaboró el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina.

La falta de vínculos cumple un rol marcado en esa realidad. Es que mientras que el 15,7% de los más pobres aseguró no tener amigos, sólo el 1,7% de los medios altos confiesa esa problemática. La violencia de género tamibén es víctima de un sesgo de clase. Mientras que el 19,4% de los sectore más bajos asegura haberla sufrido, sólo el 6,2% de los medios altos la padecieron.

Los datos del Ministerio de Salud que determinaron que el suicidio se había transformado en la principal causa de muerte juvenil, tras desplazar a los accidentes de tránsito, encontraron un respaldo estadístico para explicar el fenómeno. La juventud argentina atraviesa un caleidoscopio de problemas que se agravan día a día y a mayor velocidad entre las familias que menos tienen.