Apenas unos días después de que los usuarios del transporte público absorbieran un nuevo golpe al bolsillo con el aumento de tarifas, la línea Roca, una de las más usadas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), quedó prácticamente fuera de servicio. Los problemas eléctricos en la estación Plaza Constitución dejaron a cientos de miles de pasajeros varados.
La situación es indignante. Los ramales Bosques-Q, La Plata, Alejandro Korn, Bosques-T y Ezeiza operan este jueves con demoras y cancelaciones y, según Trenes Argentinos, el problema se originó en la alimentación eléctrica de la estación central.
Sin embargo, el problema no es exclusivo del Roca ya que en la línea Mitre, el ramal Villa Ballester-Zárate también registró demoras de hasta 20 minutos por "inconvenientes operativos". El Belgrano Sur tampoco escapó a la crisis, con complicaciones en el servicio hacia González Catán.
La bronca crece al recordar que desde el pasado 1° de junio el boleto mínimo del tren pasó a costar $350 para quienes cuentan con la tarjeta SUBE registrada. Y esto es solo el comienzo: en julio subirá a $380,1; en agosto a $420,01; y en septiembre alcanzará los $449,83. Todo esto mientras el servicio sigue siendo un calvario diario para los usuarios.
Nuevas tarifas de tren (SUBE registrada):
- 1 sección: $350 (junio), $380,1 (julio), $420,01 (agosto), $449,83 (septiembre)
- 2 secciones: $470
- 3 secciones: $590
En contraste, el ramal Villa Ballester-Zárate del Mitre —que también sufrió demoras— no enfrenta la magnitud de cancelaciones y reducciones que afectan al Roca. Al parecer, el sur del conurbano parece ser el más castigado y la desigualdad en la calidad del servicio entre líneas no hace más que profundizar las brechas sociales y económicas.
Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei sigue ajustando tarifas bajo el pretexto de un sistema de transporte "sostenible", pero los usuarios no ven mejoras concretas. Los trenes siguen siendo viejos, las fallas se multiplican y las esperas se eternizan.