A los nueve meses de vida a Ramiro Nahuel Burgo Cairuh lo diagnosticaron con parálisis cerebral no evolutiva y autismo. Más adelante se pudo comprobar que además tenía Síndrome de Tourette y padecía trastornos severos de la conducta. Su caso es uno más en un mar de situaciones similares y su pelea, para que OSDE lo respalde, también. Sin importar los fallos judiciales favorables con los que cuenta, las mañas de la empresa de medicina prepaga para no cumplirlos son agotadores.
"Su retraso madurativo es bajo, es inteligente en ideas, le gustan las manualidades. No es una parálisis cerebral en la cual use pañales o no sea autónomo", explicó ante BigBang la madre del joven de 21 años, Cecilia Laura Cairuh, quien da la pelea junto a su hijo con la peor de las recompensas, ya que además de tener que renegar con OSDE, también es el centro de las agresiones no manejadas de su hijo y la frustración de un padre abandónico que desde 2020 no pasó más dinero y desapareció.
"El padre lo bloqueó a Ramiro al igual que la abuela paterna", relató Cecilia. La familia del progenitor alquilaba en el barrio porteño de Boedo hasta que en un momento las cartas documento ya no llegaban allí y se perdió el contacto por completo. Su ex suegra la llamó a Cecilia hace poco y le dijo que no sabía dónde estaba su hijo. Con toda esa problemática familiar, lo que hace la empresa de medicina prepaga parece mucho más injusto y grave.
"OSDE desde que vinimos a vivir a Máximo Paz, partido de Cañuelas, le empezaron a negar un montón de prestaciones, como la primera equinoterapia que desde muy chico había hecho en Capital", detalló Cairuh en relación a la mudanza que hicieron desde Villa del Parque en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) al sur bonaerense. "Luego le negaban los baños fáciles para su higiene y aseo personal", agregó después.
La lucha judicial contra la prepaga es extensa pero siempre favorable a Ramiro. En la actualidad cuenta con una tercera extensión de una medida cautelar para que lo respalden en todos los materiales, como los barrales para salir de bañarse, y las órtesis correspondientes. "Nos están debiendo la silla de ruedas desde fines del 2024", reveló Cecilia, cansada de las vueltas que les dan en OSDE.
"Además estamos sin acompañante terapéutico. Están aprobadas ocho horas de lunes a lunes. Y no nos ayudan en la búsqueda", agregó a sus reclamos. "Yo busqué en redes sociales, pero son personas desconocidas que tienen que entrar a tu domicilio y estar con tu hijo en la calle", explicó en relación a las consideraciones que hay que tener en casos como el de Ramiro. OSDE les envió un correo donde aseguraba que la ayudarían. Pero eso nunca ocurrió.
"Ramiro necesita estar con alguien para que yo pueda conducir y llevarlo a sus terapias, porque me lastima en sus crisis", precisó Cecilia, quien tiene en su piel las marcas de arañazos, rasguños y mordidas de Ramiro, que se producen en esos delicados momentos que atraviesa, y que terminan en llantos de arrepentimiento y dolor por no poder manejar la situación.
OSDE además no cumple a la hora de pagar las otras prestaciones que tiene aprobadas Ramiro en la Justicia, como la de psicología en terapia conductiva conductual, la de fonoaudiología neurolingüística y deglución, y la terapia ocupacional y psicopedagogía. OSDE les paga el módulo de apoyo de integración por lo que cobran solamente 98 mil pesos y no el valor de nomenclador que deben recibir. "Tanto la psicóloga como la fonoaudióloga hicieron notas que no les respondieron", insistió Cecilia.
Una de las situaciones más graves a las que falla la prepaga es al centro de día, que tiene también aprobado en la Justicia. Fue Cecilia quien consiguió la vacante en uno de ellos, luego de retirar el 6 de enero a Ramiro de otro que se llama Una Buena Estrella, tras acusarlos de maltratar a su hijo. La discriminación también es un tema que tanto Ramiro como Cecilia sufrieron por parte de entidades médicas y profesionales. Y avanzar en esos temas se hace cada vez más difícil porque, como aseguró la madre, "el INADI ya no está".
Sin importar las malas experiencias previas, Cecilia encontró un nuevo lugar en el que tiene vacante, pero a no ser prestador directo de OSDE, no se lo quieren aprobar. "Tuve una reunión que me solicitaron para explicarme el por qué. Para ellos Ramiro tiene mucha carga horaria y muchas prestaciones", denunció Cecilia. El joven va a equinoterapia, hidroterapia, fonoaudiología, neurolingüística con deglución -porque se tiende a ahogar y los ahogos pueden ser terminales en su vida- y psicología en terapia cognitiva conductual. Aunque todas están aprobadas en la Justicia.
"Le está haciendo falta urgente el centro de día. Tiene la vacante y la auditora dijo que no está en contra de que esté, pero no lo puede autorizar porque no es prestador directo de OSDE", reveló Cecilia, quien cuestionó la decisión porque "teniendo el certificado de discapacidad Ramiro tiene el derecho de elegir dónde ir". El tiempo, en casos como este, no es una variable con la cual se pueda jugar de más. En ese sentido, la mamá decidió que tiene que comenzar a enviarlo, más allá de las vueltas de la prepaga.
"Iría tres días a la semana en principio, hasta que le puedan aprobar, y me cobrarían 600 mil pesos, en vez de jornada completa que es el doble", detalló la mamá, quien tiene un emprendimiento de viandas, además de conducir en aplicaciones de transporte de pasajeros. A la hora de la cocina, Ramiro es muy activo junto a ella y hasta suben contenido a las redes sociales para difundir lo que hacen en la cuenta de Instagram @cocinaresueltaconceci.
"Tengo muchos gastos", lamentó la mujer que también es pastelera, quien en este momento está detrás de un gran objetivo: lograr comprar una camioneta para que entre la tricicleta de Ramiro, ya que en el barrio donde viven no puede andar por la condición de la calle. En ese sentido se animó a dejar un alias para que puedan enviarle colaboraciones que la puedan ayudar en todo lo que necesita por las carencias que sufre por la falta de manutención y de la dedicación correspondiente por parte de OSDE.
"No quiero mendigar, no es mi estilo. Siempre fui de trabajar. Necesito poder tener más trabajo para comprarle una camioneta y poder llevar la tricicleta y todas las órtesis que él utiliza", explicó Cecilia. Quienes quieran colaborar con ella pueden hacerlo al alias: JARRO.GALGO.REY o el CBU 0290020910000081238407. Donde fallan las empresas y el Estado, hay lugar para la solidaridad.