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¿Dejará de existir?

Flybondi, al borde del colapso: canceló tres de cada cuatro vuelos en julio y la crisis ya desató sanciones en Brasil

La low cost atraviesa su peor momento desde que comenzó a operar en la Argentina.

30 Julio de 2026 16:45
Flybondi, al borde del colapso

La crisis de Flybondi dejó de ser un problema operativo aislado para convertirse en uno de los casos más delicados del mercado aerocomercial argentino. Con niveles de cancelación sin precedentes, una flota prácticamente paralizada, sanciones regulatorias en Brasil y una investigación abierta en la Argentina, la primera aerolínea low cost del país enfrenta un escenario que pone en duda su capacidad para seguir operando con normalidad.

Flybondi

Mientras miles de pasajeros quedaron varados durante las vacaciones de invierno por cancelaciones y reprogramaciones masivas, la compañía continuó comercializando pasajes para vuelos que, en muchos casos, no contaban con respaldo operativo suficiente. El cuadro reabrió el debate sobre los límites de la desregulación del sector y el rol de los organismos de control para garantizar los derechos de los usuarios. Las cifras reflejan la magnitud de la crisis.

Durante julio, Flybondi canceló cerca del 75% de sus vuelos programados, una proporción inédita para la aviación comercial argentina. Según datos de la plataforma Failbondi, entre los servicios domésticos la empresa incumplió el 74,8% de su programación mensual, equivalente a 308 vuelos cancelados. La situación no comenzó este mes. De acuerdo con un pedido de informes presentado por la senadora mendocina Mariana Juri, presidenta de la Comisión de Turismo, desde el inicio de 2026 la aerolínea suspendió 2.081 de los 10.204 vuelos programados, más del 20% del total, porcentaje que se disparó a partir de abril.

El informe también revela un dato preocupante: mientras a comienzos del año la empresa operaba con un promedio de 19 aeronaves activas por día, actualmente la disponibilidad efectiva se redujo a apenas tres aviones diarios. Entre el 1° de julio y los últimos registros disponibles, la puntualidad cayó hasta apenas 7,32%, uno de los peores indicadores del sector. La crisis ya cruzó las fronteras. La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil decidió restringir la comercialización de pasajes de Flybondi luego de constatar que la empresa canceló el 79% de los vuelos programados hacia ese país entre el 1 y el 27 de julio.

Flybondi, al borde del colapso

Como primera medida, el organismo suspendió la venta de boletos para las rutas hacia Florianópolis, Maceió y Salvador, que todavía no habían comenzado a operar. Además, prohibió a la empresa incorporar nuevos destinos, aumentar frecuencias o ampliar su red de operaciones en territorio brasileño. La autoridad aeronáutica advirtió que, si antes del 3 de agosto Flybondi no demuestra haber corregido sus problemas operativos, también podría quedar suspendida la venta de pasajes para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro

Aunque la medida no afecta los tickets ya emitidos, obliga a la compañía a brindar asistencia, reubicaciones sin costo o reintegros a todos los pasajeros afectados por futuras cancelaciones. Tras la decisión brasileña, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina intimó a Flybondi a presentar un plan de acción detallado. El organismo le exigió informar con cuántos aviones prevé operar, cuál será la programación real de vuelos y cuántos pasajes fueron vendidos en relación con su capacidad efectiva. 

La intención es verificar si la empresa cuenta con recursos suficientes para cumplir con los servicios comercializados y si las aeronaves cumplen con las condiciones de seguridad operacional. Si bien la legislación argentina no contempla una suspensión preventiva de la venta de pasajes para empresas habilitadas -como sí ocurre en Brasil-, la ANAC aclaró que puede adoptar medidas si detecta incumplimientos vinculados con la seguridad, incluso la inmovilización de aeronaves. Además, advirtió que aplicará sanciones en caso de comprobar infracciones a la normativa aerocomercial o vulneraciones de los derechos de los pasajeros.

Flybondi, al borde del colapso

La delicada situación operativa también tiene un fuerte correlato financiero. Según la Central de Deudores del Banco Central, Flybondi acumuló durante julio cuatro cheques rechazados por un total de 559 millones de pesos. La empresa también mantiene deudas con proveedores de combustible, compañías de leasing de aeronaves y organismos estatales como la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) e Intercargo. En paralelo, la ANAC ya ejecutó multas por 54,7 millones de pesos y mantiene abiertos 22 sumarios que podrían derivar en sanciones superiores a 450 millones de pesos.

A esto se suma un conflicto interno con los trabajadores, quienes denuncian que todavía no cobraron el aguinaldo ni el salario correspondiente a julio. Gran parte de los pilotos y tripulantes permanece suspendida bajo un plan de reorganización que, según la empresa, se extenderá al menos hasta el 30 de septiembre. Mientras la operación continúa deteriorándose, dentro de la empresa comenzaron a aparecer señales de una posible transformación. 

En las oficinas de Puerto Madero ya pueden verse pantallas con la marca "OCA Air", lo que alimentó las versiones sobre un eventual cambio de identidad corporativa impulsado por COC Global Enterprise, el grupo controlado por el empresario Leonardo Scatturice que tomó el control de la compañía. La nueva marca estaría vinculada a OCA, la empresa postal adquirida por el mismo grupo empresario, y combinaría operaciones de transporte de pasajeros con servicios de carga aérea.

Flybondi

Por ahora no existe un anuncio oficial, aunque la posibilidad genera incertidumbre entre empleados y pasajeros sobre el futuro de los compromisos asumidos por Flybondi. La crisis de la low cost ya trasciende la situación particular de una empresa. El nivel de cancelaciones, la venta de pasajes por encima de la capacidad operativa, las sanciones internacionales y las dificultades para asistir a los pasajeros exponen las debilidades de un sistema que todavía busca el equilibrio entre la apertura del mercado y la protección de los usuarios.  Si el plan que Flybondi presente a la ANAC no resulta satisfactorio, la posibilidad de una inmovilización parcial o total de su flota dejaría a la empresa prácticamente fuera del mercado y obligaría a redistribuir miles de pasajeros entre el resto de las aerolíneas, con impacto sobre la oferta, las tarifas y la competencia.