Diecisiete mil setecientos metros cúbicos de agua por segundo. Ese número, casi doce veces el promedio del río, marcó este lunes el récord del año en las Cataratas del Iguazú. Las lluvias torrenciales del lado brasileño, empujadas por el fenómeno de El Niño, convirtieron los saltos en una masa de agua rojiza y obligaron al Parque Nacional Iguazú a cerrar uno de sus paseos centrales.
El domingo, antes de abrir las puertas, la Intendencia del Parque y la concesionaria Iguazú Argentina anunciaron que el Circuito Superior quedaba cerrado para proteger a visitantes y operarios. Ese paseo recorre los saltos desde arriba y es uno de los más elegidos por los turistas.
El golpe es doble ya que l pasarela que lleva a la Garganta del Diablo, el salto más impresionante de los 275 que tiene el sistema, ya estaba fuera de servicio: Parques Nacionales y la concesionaria la desmontaron por completo como medida preventiva ante las crecidas extraordinarias que se esperaban con El Niño. Así, dos de los recorridos más importantes de las Cataratas no están disponibles.
El Parque, de todos modos, sigue abierto. Los visitantes pueden recorrer los senderos y el Circuito Inferior, que permite ver los saltos desde abajo.
La radiografía de la crecida
Los datos de Copel, la empresa energética del estado de Paraná, muestran la velocidad del fenómeno:
- Sábado a la madrugada: el caudal estaba apenas por encima de los 8.000 m³/s
- Domingo a la madrugada: subió a 9.830 m³/s
- Domingo a la mañana: alcanzó 11.400 m³/s y empezó la escalada más fuerte
- Lunes, primeros minutos: tocó el pico de 17.700 m³/s
- Lunes, 9 de la mañana: comenzó a bajar y marcaba 16.300 m³/s
En menos de 48 horas, la altura del río en la zona de las Cataratas pasó de 3,51 a 5,45 metros. Este lunes por la mañana ya había bajado 24 centímetros.
Con tanta agua, el Salto San Martín pareció una segunda Garganta del Diablo, rodeada del verde intenso de la selva. El contraste entre la vegetación y el agua teñida de rojo de tierra dejó postales que pocos turistas habían visto.
Igual, la marca de este lunes todavía está lejos del registro histórico reciente. En la primavera de 2023, también con El Niño, el río llegó a los 24.000 m³/s y arrancó buena parte de la pasarela de la Garganta del Diablo. Para no repetir aquel daño, este año se decidió desmontarla antes.
Ahora las lluvias pararon en toda la región y el pronóstico anticipa días de sol. Si el río sigue bajando, el Parque espera que desde este martes todos los paseos habilitados vuelvan a funcionar con normalidad en las Cataratas del Iguazú.