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Berrinche libertario: ganó Lula y los libertarios enloquecieron más de la cuenta

Mientras, Cristina, Kicillof, Massa y Lousteau celebraron el triunfo en Brasil. Al mismo tiempo Milei y Lemoine sembraron sospechas de fraude, y Santiago Caputo pidió calma.

Javier Milei y Flávio Bolsonaro
Javier Milei y Flávio Bolsonaro

La victoria de Lula da Silva en el balotaje se festejó en Brasil, pero también se discutió en Argentina. Mientras el presidente reelecto celebraba su cuarto mandato y Flávio Bolsonaro se negaba a reconocer la derrota, la política argentina se dividió en dos: los que salieron a felicitar y los que se quedaron masticando bronca.

La más emotiva fue Cristina Kirchner, que comparó la jornada con una fecha fundacional del peronismo: "FELICITACIONES... primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral y después... a usted, compañero presidente Lula, que en su séptima elección presidencial supo despertar en sus compatriotas sentimiento y sentido para ganar esta batalla".

Cristina Kirchner felicitó a Lula
Cristina Kirchner felicitó a Lula

Axel Kicillof abrió su mensaje con "Una noche histórica, un futuro mejor" y siguió: "Lula ganó las elecciones, dejando una lección: nunca hay que rendirse". Además sumó una frase con destinatario evidente: "No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad". Cerró con "Felicitaciones Lula. Gracias, Brasil. ¡HAY OTRO CAMINO!".

El ex presidente Alberto Fernández eligió el juego de palabras. "Luche y sigue", escribió, en referencia al histórico "Luche y vuelve" con el que el peronismo reclamaba el regreso de Perón durante el exilio. Lo acompañó con la tapa de Folha de S.Paulo: "Lula será presidente de Brasil por cuarta vez".

Desde el Frente Renovador, que había mandado una delegación a San Pablo, Sergio Massa repitió su lema: "Hoy, como ayer, del lado Lula de la vida". Lo definió como el dirigente "que fundó la clase media brasilera e industrializó su país defendiendo la soberanía y sus recursos", y agregó: "La historia de Lula no termina acá. Hoy lo pone donde se merece: EN LA HISTORIA". Su compañero de partido, el diputado Diego Giuliano, se sumó con un breve "Siempre del lado Lula de la vida", y la senadora bonaerense Malena Galmarini escribió "¡Vamos, Lula, vamos", con banderas de Argentina y Brasil y un corazón.

La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, citó una publicación propia del 5 de abril de 2018, cuando pedía la libertad de Lula, y escribió: "Con la misma certeza y esperanza en nuestro país con Cristina Kirchner".

Las felicitaciones también llegaron desde fuera del peronismo. Martín Lousteau habló de "una gran noticia para Brasil y para toda la región" y sostuvo que "la democracia también se defiende ganando elecciones y demostrando que se puede crecer con más igualdad". Y agregó: "Ojalá el futuro nos permita fortalecer el vínculo con Brasil: nuestro destino se construye juntos".

La diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade fue la más filosa. Mostró el conteo con el 76% escrutado y le dedicó el resultado al Presidente: "Milei, saludos cordiales. ¡A festejar en la quinta!".

El berrinche del bolsonarismo argentino

Del otro lado, el clima fue de velorio con sospechas. Javier Milei, que días antes había llamado "zurdo ladrón" a Lula y había recibido una dura respuesta de Itamaraty, no saludó al ganador. Se limitó a compartir en X una publicación de La Derecha Diario que afirmaba que Lula buscaba "robar las elecciones" con la extensión de dos horas en el horario de votación.

El tuit del presidente argentino
El tuit del presidente argentino

La diputada libertaria Lilia Lemoine fue más allá y dio el fraude por hecho, sin aportar una sola prueba: "Siempre que un zurdo pide 2 horas más para votar es porque no llegaba con el fraude..." o que no mencionó es que la campaña de Flávio Bolsonaro también había pedido más tiempo para votar en las zonas afectadas por inundaciones.

El asesor presidencial Santiago Caputo prefirió apuntar a los analistas: "Los mismos que alertaban sobre 'las derrotas de los oficialismos' mañana van a cambiar de argumento y van a decir que se acabó la 'ola azul'". Los acusó de hacer pronósticos "basados en sus propios sesgos" y cerró con un tono místico: "Acá el único que puede ver el futuro soy yo, talento heredado de mi difunto abuelo". Y una frase para la tropa: "Tranquilos, porque todo marcha acorde al plan".

Así, mientras media dirigencia argentina celebraba la victoria de Lula da Silva, el oficialismo dejó una mezcla de fraude sin pruebas, posteos reciclados y una bola de cristal heredada.

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