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Macabro hallazgo

Misiones: encontraron 30 ataúdes y dos urnas en un local donde funcionaba una panadería

El hecho ocurrió durante tareas de limpieza en el antiguo comercio de Posadas. Las autoridades deberán establecer el origen de los restos y las circunstancias en las que fueron guardados allí. La explicación del dueño del local Una disputa familiar por un terreno derivó en una escena de película: 30 ataúdes desparramados en la calle, un horno de pan y cenizas esparcidas en un local de la capital misionera. Las dos campanas de un conflicto del más allá. Los dueños tienen versiones cruzadas. ¿Presentarán zombies como testigos?

11 Septiembre de 2026 09:15
Ataúdes Misiones Clarín

La pelea familiar por la titularidad de un local comercial de Posadas, Misiones, derivó en el macabro hallazgo de dos urnas funerarias que aparentemente guardan cenizas. Además, en el lugar, donde funcionaba una panadería, habían encontrado 30 ataúdes días atrás.

Todo comenzó el último martes cuando se generó un conflicto entre familiares ante el ingreso de una pareja que reclamaba contar con autorización para volver a habitar el inmueble, situado sobre Avenida Chacabuco y Calle 113.

Las urnas fueron encontradas en el interior del comercio, según contó Valeria González, la pareja de un miembro de la familia que reclama el inmueble, a Misiones Online. La mujer aseguró que las dos urnas tenían nombre, apellido y fecha de fallecimiento de las personas a las que pertenecerían.

Claudelino Pérez, el dueño del terreno donde se halló la macabra escena, reconstruyó lo sucedido: "Mi padrastro vivió ahí hasta la pandemia. Murió y le dejó la casita de madera a la hija, Alejandra Pereira, a mi me dejó el local comercial chiquitito que está al lado y el otro (que es más grande) a un sobrino".

En el video en el que efectuó su descargo, Pérez va mostrando cada una de las locaciones que están implicadas en este caso que sacudió a la capital misionera. Responsabilizó a la nuera de su tío, que -según él- comenzó a emitir certificaciones truchas. Aparentemente usaban este lugar como aguantadero, porque estos cajones son usados. No sé si son de los muertos cuando los entierran o solo los guardan, pero la cuestión es que son usados". 

Según la explicación del dueño del terreno, la mujer señalada tendría un primo que trabaja en una casa de sepelios. "No sé si los usan para guardar cosas o no sé bien qué, pero entramos a la panadería y sacamos los cajones a la calle".

Ataúdes en la panadería

La mujer se llama Julia Cordeiro y le dio su versión de los hechos a Misiones On Line. Cordeiros sostuvo que los ataúdes pertenecían a su sobrino, Mauricio Morel, quien los había adquirido después de comprar elementos de una funeraria que dejó de funcionar en la localidad de Garupá, de la misma provincia. Desmiente a su pariente respecto de que son usados y , según explicó, la parte delantera del lugar funcionaba únicamente como depósito y ella había permitido que su sobrino guardara allí los ataúdes. "Él se quedó con esos cajones y me pidió auxilio para guardar esos cajones ahí, pero como pueden ver, están nuevos, no son cajones usados, no son cajones que tuvieron un muerto adentro y se le sacó", afirmó.

Para ahuyentar los fantasmas, habló de las cenizas mencionadas tras el hallazgo, y volvió a negar que en el inmueble se hubieran cremado cuerpos. "No podés quemar un cuerpo en una parrilla o en un horno. Yo sé que es un delito, es algo muy delicado, no es un chiste lo que estamos pasando y es algo muy delicado lo que se está publicando", sostuvo respecto a la repercusión del caso.

En el medio de este desagradable entuerto, los parientes se pelean por la propiedad del terreno con el Más Allá como testigo.