La desolación de Mariela Lorena Páez, quien como madre soltera de cuatro hijos enfrenta un cáncer de colon con metástasis, ante una nueva sesión de quimioterapia que no pudo hacer por los errores de la Obra Social del Personal de Aeronavegación de Entes Privados (OSPADEP), es evidente. El cansancio tras la tercera vez que le entregan tarde la medicación con un laboratorio que siempre falla, es inocultable y atenta contra la posibilidad de recuperarse y de prolongar su vida, en una carrera donde el tiempo perdido no se recupera.
"¡Me están matando en vida! Me están negando la medicación, un año que me negaron las bolsas de colostomía y todo el tratamiento que estaba cubierto por Plan Médico Obligatorio (PMO), los reclamos que tengo que todavía hay medicación que no me entregó la droguería. ¿Qué tengo que hacer?", se preguntó Páez ante BigBang, tras enumerar todos las fallas que sostiene OSPADEP con ella.
"Me hacen perder otra quimio más porque vuelven a dar vueltas con el tema de la medicación. Se lo entregan de vuelta a Droguería Vors, que es una droguería que el mismo hombre de Prestaciones de OSPADEP, Federico Sosa, alega que ni siquiera le contestan los reclamos a ellos", explicó la paciente en relación a un error ya repetido y que expone un lazo con la empresa que va más allá de la eficiencia.
"Les pedí encarecidamente, porque ya me hicieron perder dos quimios, que por favor lo pidan en otra droguería, que ellos compraban en Leloir que los traía, que no había ningún problema, que eran otro tipo de personas con respecto a lo que era la entrega de medicación y la responsabilidad que tenían, y vuelven a pedirlo en este lugar, sabiendo que era en carácter de urgente", reclamó Páez.
¿Qué tengo que hacer? ¿Irme hasta la puerta de OSPADEP, tirarme nafta y quemarme viva?
La consternación de la paciente oncológica, tras tantos fallos acumulados, ya mostró un tono indisimulable. "¿Qué tengo que hacer? ¿Irme hasta la puerta de OSPADEP, tirarme nafta y quemarme viva?", se preguntó, en una reproducción de la frase que ya planteó hacia quienes deben ofrecer una cobertura completa ante su cáncer. "Ya no es por mí, sino por lo que pasan lo mismo que yo. A mí ya me rompieron", lamentó.
Páez es madre de cuatro hijos que tienen 18, 16, 12 y 10 años, con quienes da una pelea por seguir en pie todos los días. OSPADEP tiene un largo historial en los fallos hacia ella, a partir de errores administrativos que se repiten. La "crisis de gravedad terminal" de las obras sociales que denunció este viernes la Confederación General del Trabajo (CGT) no es la responsable en este caso.