La locura del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos parece no tener fin. El último 1° de agosto detuvieron a la ciudadana argentina Ernestina "Tina" Pavlovsky, quien desde hace 13 años vive en en la ciudad de Aspen del estado de Colorado, y todavía la tienen detenida sin importar las revelaciones que hizo su actual pareja, Cody Kosinski, con quien tienen planificado casarse.
Luego de un juez de inmigración le haya negado la libertad bajo fianza por peligro de fuga, sin importar los US$50.000 que logró juntar su pareja a través de la plataforma GoFundMe, la mujer de 33 años, que pasó gran parte de su vida adulta en EEUU, tiene como próxima instancia para revertir su situación este 1° de septiembre, día en el que cumplirá un mes como detenida.
Según reveló el hombre a Aspen Daily News, la situación de la detención de su novia fue "traumática". Ambos se encontraban en el Aeropuerto Internacional de Miami, ciudad a la que habían viajado para ver familiares, e iban de vuelta para Colorado. En ese contexto, fue rodeada por un grupo de agentes de civil en la zona de embarque, que la detuvieron casi sin mediar palabra.
Pavlovksy es personal trainer y tenía un trámite migratorio original en suspenso, luego de haberse divorciado de una primera pareja que tuvo en EEUU. Si bien su ingreso había sido con visa de turista y hacía ya mucho tiempo que se encontraba en el país, no vivía escondida y tenía planificado casarse con su pareja en un futuro cercano.
La situación de detención de la joven es preocupante. Por un lado sufrió traslados forzosos que la llevaron por distintos centros, como el de Miramar y Broward, y finalmente el CoreCivic Laredo en Texas. Al mismo tiempo, Kosinski reveló ante la prensa local que a la mujer la despertaron en medio de la madrugada para moverla completamente esposada de muñecas, cintura y tobillos. Además, relató que no puede acceder a agua embotellada y que le manifestó que la comida era de poca calidad, al igual que los baños y las duchas.
Los allegados a Pavlovksy señalaron que durante años la joven no salió de EEUU por temor a perder la posibilidad de volver al país en el cual había elegido vivir. En una publicación que realizó su pareja, se refirió a ella como "magnética". "Es como el sol. Entra a un lugar y todo el lugar se ilumina", describió.