En el marco de los Juegos Suramericanos de Santa Fe, la selección argentina Sub 19 de fútbol ayer igualó 1-1 ante Venezuela, por el Grupo B, y se clasificó para las semifinales (por diferencia de gol). Sin embargo, mientras la alegría nacional llegó en una de las últimas jugadas gracias a un golazo de Ramiro Tulián (jugador de Belgrano de Córdoba), en lo más alto de las tribunas del estadio de Newell's se vivió un episodio violento e indignante.
Un presunto barrabrava de Newell's, encapuchado y vestido con los colores del euqipo rojinegro, sorprendió violentamente a un joven que estaba mirando el partido de la selección, en el estadio Marcelo Bielsa del Parque de la Independencia. El chico, indefenso y aparentemente sin compañía, estaba ubicado en una de las bandejas superiores, con una camiseta de Rosario Central debajo de un buzo marrón, que apenas se divisaba por debajo de la prenda de abrigo. El barrabrava, advertido de los colores azul y amarrillo en la indumentaria del chico, se acercó hasta el mismo y lo sorprendió por la espalda con un fuerte golpe a la altura de las costillas.
Amedrentado, el chico se quitó de inmediato el buzo y le entregó la camiseta de Central al barrabrava, quedando sentado en los escalones con el torso desnudo y las manos en el rostro, resignado e impactado por la situación inesperada. Pero el hecho no quedó allí: otros tres violentos se acercaron al chico y uno de ellos le aplicó un golpe más, a modo de reprimenda por haber llevado la camiseta del clásico rival al estadio de Newell's.
El joven se sentó en los escalones, mientras los cuatro matones se retiraban de la zona, sin ninguna preocupación ni intervención de la policía. Recién allí algunas personas de su alrededor se dieron cuenta de lo que había pasado, aunque no ni reaccionaron en su defensa. El chico se colocó el buzo y se quedó allí, inmóvil. El video del ataque se viralizó rápidamente en las redes sociales, generando una indignación generalizada debido a que se trataba de un evento deportivo internacional de la selección nacional, en un marco familiar, con muchos chicos en las tribunas.
ADEMÁS HUBO UN PARTIDO
En el aspecto estrictamente deportivo, el partido terminó con un empate 1-1 entre Argentina y Venezuela. El resultado le permitió al seleccionado nacional completar la primera fase y conseguir la clasificación a las semifinales de los Juegos Suramericanos.
El equipo conducido por Diego Placente continúa de esta manera en carrera por una medalla y deberá afrontar ahora un nuevo compromiso en el torneo. Argentina se medirá con Perú este miércoles desde las 10, en un partido que definirá uno de los lugares en la final.
La definición del certamen está prevista para el viernes a las 15, por lo que el seleccionado tendrá poco margen de recuperación entre la semifinal y el encuentro decisivo.