Hace poco más de una semana, la Selección Argentina puso punto final a su participación en el Mundial 2026 con una final ante España que dejó el sabor amargo de la derrota, las ganas de volver a levantar la Copa del Mundo y, como suele ocurrir, un sinfín de teorías conspirativas alrededor del resultado.
Mientras los hinchas todavía buscan explicaciones sobre por qué Lionel Messi no pudo levantar el trofeo por segunda vez, los jugadores de la Scaloneta comenzaron a disfrutar de unas merecidas vacaciones después de semanas de máxima exigencia.
A excepción de algunos futbolistas como Nicolás Otamendi, Gonzalo Montiel y Leandro Paredes, quienes se sumaron a River Plate y Boca Juniors, respectivamente, gran parte del plantel aprovechó los días libres para descansar, reencontrarse con sus familias o regresar a sus lugares de origen.
Uno de los primeros integrantes del plantel subcampeón que se mostró públicamente en sus pagos fue Lionel Scaloni. El director técnico viajó a Pujato, Santa Fe, para pasar alrededor de cuatro días en la casa de sus padres. Su presencia revolucionó al pueblo: una multitud se agolpó en la puerta del domicilio para conseguir una foto, acercarle algún regalo o simplemente saludarlo.
El entrenador, que vive en Mallorca, disfrutó así de unas vacaciones rodeado del afecto de sus vecinos y hasta se dio el gusto de presenciar un show de chamamé durante su estadía.
Otro de los grandes ídolos argentinos que regresó a su tierra natal fue Lionel Messi. El capitán de 39 años y goleador histórico de la Selección eligió descansar en su casa de Funes, Rosario. En su única aparición pública después del Mundial, fue a ver un partido de Leones FC, club que preside su hermano Matías, ante Central Córdoba por la Primera C.
Leo apareció en una de las tribunas del Club Atlético Unión de Arroyo Seco acompañado por sus hijos y, después de presenciar el encuentro, se retiró en medio de una ovación de los presentes.
Otros jugadores como Marcos Senesi, Lisandro Martínez, Facundo Medina y el Flaco López también eligieron regresar a sus ciudades de origen para compartir momentos especiales con sus vecinos y fueron recibidos como verdaderos héroes.
En el caso del defensor del Tottenham, quien ingresó a la lista mundialista por la lesión de Leonardo Balerdi, el destino fue Concordia, Entre Ríos, donde incluso tomó la palabra ante la multitud que se acercó para recibirlo.
En la misma provincia, pero en la costanera de Gualeguay, se montó un escenario especialmente para recibir al Licha. El defensor del Manchester United brindó un discurso vestido con la indumentaria albiceleste y dejó un mensaje para los más chicos: "Lo que me destacó en su momento fue la mentalidad. Veo a muchos chicos acá que seguramente sueñan con jugar al fútbol. Crean en sí mismos, luchen y no se den por vencidos. Obviamente va a haber piedras de por medio y gente que los tire para atrás, pero con la ayuda de la familia, los amigos y la gente cercana, los sueños se pueden cumplir", expresó.
Por su parte, los debutantes Medina y López estuvieron en Villa Caraza, Lanús, donde aprovecharon el regreso para jugar un partido de fútbol 5.
Valentín Barco también disfrutó de su tiempo libre en Buenos Aires. El futbolista estuvo presente en el espectáculo del Circo Rodas junto a su pareja, Yazmín Jáureguy, en La Matanza. Un día después, el Colo fue a ver Desde el Jardín en el Teatro Metropolitan y tuvo un gesto especial con Guillermo Francella, protagonista de la obra, a quien le regaló su camiseta.
Otro que regresó a su ciudad fue Emiliano Dibu Martínez. La presencia del arquero marplatense no pasó inadvertida en la vecina localidad de Sierra de los Padres, aunque sus vacaciones tuvieron un episodio tan inesperado como divertido: quedó atascado en el barro con su camioneta y necesitó de la ayuda de vecinos para poder salir. Después del particular momento, incluso posó en el campo junto a una llama.
Después de una Copa en la que finalmente logró sacarse la mufa mundialista al convertir tres goles y se quedó con las ganas de ingresar en la final ante España, Lautaro Martínez cambió el fútbol por una celebración. El delantero asistió junto a su esposa, Agustina Gandolfo, a una boda realizada en Mykonos, Grecia.
Otro de los que eligió un destino paradisíaco fue Nicolás Tagliafico. El lateral izquierdo primero pasó por su hogar en Francia, en Lyon, donde aprovechó para reencontrarse con sus perros. En tono de juego, incluso les colocó la medalla de subcampeón del Mundial.
Después, el zurdo emprendió un nuevo viaje junto a su esposa, Carolina Calvagni. Si bien no detalló oficialmente el destino, las postales que compartió en Instagram mostraron aguas cristalinas y playas dignas de un paraíso. Además, en los comentarios de la publicación colocó la bandera de Grecia.
Quien también eligió unas vacaciones familiares fue Cristian Cuti Romero. "La mejor parte de mi vida. Ustedes", escribió el cordobés en sus redes sociales junto a una serie de fotografías en la playa acompañado por sus hijos y su pareja, Karen Cavaller.
En los carretes que compartió en su cuenta de Instagram, el Cuti mostró parte de sus días de descanso: paseos en yate, estadía en un lujoso hotel, tardes de pileta y salidas nocturnas junto a su mujer y sus hijos.
Enzo Fernández optó por un plan similar, acompañado por sus dos hijos, su pareja Valentina Cervantes y la calidez del verano europeo. Fue ella, desde su rol de influencer, la encargada de mostrar parte de la intimidad de las vacaciones y compartió distintas fotografías desde Ibiza.
Nico Paz también eligió la playa para recuperarse después del Mundial, aunque prefirió no revelar la ubicación. El futbolista solamente publicó imágenes junto a su pareja frente al mar.
Giuliano Simeone hizo algo parecido, aunque en su caso sí se conoció el destino: Cerdeña, Italia. El jugador posó junto a su novia entre la arena y el mar, cerrando así una postal que se repitió entre buena parte de los integrantes de la Scaloneta.
Después de un Mundial cargado de tensión, partidos decisivos y una final que dejó a la Argentina a un paso de repetir la gloria, la Scaloneta cambió por unos días los botines, las concentraciones y los estadios repletos por playas, familia y regresos a casa. Un descanso necesario antes de volver a sus clubes y empezar, otra vez, un nuevo capítulo.