En un gesto que no pasó desapercibido, Lionel Messi se reunió con Claudio "Chiqui" Tapia en el predio de la AFA en Ezeiza, para dar inicio a los entrenamientos de la Selección Argentina. El encuentro, que incluyó abrazos, sonrisas y hasta mates, fue publicado en redes sociales por el propio presidente de la AFA.
La reunión se da en un contexto delicado para Tapia, quien enfrenta una investigación judicial por presunta evasión fiscal junto a su mano derecha, Pablo Toviggino. Ambos dirigentes ya declararon ante la justicia y buscan el sobreseimiento en una causa que ha generado tensiones entre la AFA y el gobierno liderado por Javier Milei, respaldado por figuras como Patricia Bullrich.
El gesto de Messi adquiere especial relevancia tras las declaraciones de la mismísima Bullrich el pasado 2 de diciembre de 2025. En esa ocasión, la senadora electa y exministra de Seguridad instó públicamente al capitán de la Selección a tomar distancia de Tapia, insinuando que su amistad con el presidente de la AFA podría verse afectada por los escándalos judiciales.
"Me gustaría saber hasta cuándo Messi va a seguir siendo tan amigo del Chiqui", dijo Bullrich en una entrevista en A24, dejando entrever que el gobierno esperaba un quiebre en esa relación. Incluso llegó a especular sobre el comportamiento de Messi en eventos futuros, como el sorteo del Mundial 2026.
Sin embargo, lejos de ceder a las presiones políticas, Messi no solo mantuvo su cercanía con Tapia sino que la hizo pública. Lo cierto es que el gobierno de Milei evita confrontar directamente a Messi en este tema, consciente del peso simbólico y popular del capitán argentino.
Además, según trascendió, existe preocupación en los círculos cercanos al presidente por el impacto que tendría una declaración pública de Messi en defensa de Tapia. La figura del futbolista trasciende lo deportivo y su influencia podría desestabilizar aún más la ya tensa relación entre el gobierno y la AFA.
En paralelo a estas tensiones políticas, Messi y sus compañeros se preparan para enfrentar a Mauritania y Zambia en dos amistosos clave rumbo al Mundial 2026. Con Lionel Scaloni al mando, el equipo busca afinar detalles para llegar en óptimas condiciones a la cita mundialista que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Mientras tanto, el abrazo entre Messi y Chiqui Tapia en Ezeiza fue un gesto de camaradería deportiva y un mensaje político claro: ni las presiones ni las especulaciones lograrán romper una relación cimentada en años de trabajo conjunto y éxitos históricos. En esta jugada, Lionel Messi parece haberle ganado el partido a Patricia Bullrich y al gobierno de Javier Milei.