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¿Dará un paso al costado?

River, Gallardo y el final de una era: el Millonario a la altura del peor Newell's en décadas y el silencio que ya no alcanza

El conjunto de Núñez acumula diez derrotas en los últimos quince encuentros. Ningún equipo perdió más que el del "Muñeco".

23 Febrero de 2026 09:42
River, Gallardo y el final de una era

La derrota por 1-0 ante Vélez Sarsfield en el José Amalfitani no fue una caída más en la estadística. Fue la escena que terminó de exponer una crisis que dejó de ser una racha adversa para convertirse en un problema estructural. El equipo de River Plate volvió a mostrar fragilidad defensiva, confusión táctica y una alarmante falta de respuestas anímicas. Pero lo más inquietante no estuvo en el resultado: estuvo en el silencio posterior. Marcelo Gallardo suspendió otra vez la conferencia de prensa. Ya no es un gesto aislado. Es una conducta reiterada en un contexto que exige explicaciones. El entrenador que durante años construyó liderazgo a partir de la palabra y la convicción hoy opta por el mutismo en el momento más delicado de su segundo ciclo. Y ese vacío comunica más que cualquier declaración.

River, Gallardo y el final de una era

Según reveló el periodista Nicolás Distasio en Rock and Pop, el propio Gallardo les habría transmitido a sus asistentes que se tomaría 24 horas para "evaluar cuestiones" antes de hacer un anuncio que podría cambiar el futuro de la institución de Núñez. A esa versión se sumó César Luis Merlo, quien confirmó que el DT analiza su continuidad. El dato no es menor: por primera vez en esta etapa, el "Muñeco" no da por sentada su permanencia. Los números explican la dimensión del derrumbe. 

En los últimos 20 partidos oficiales, River acumula 13 derrotas, dos empates y apenas cinco triunfos. En el torneo local suma tres caídas consecutivas y quedó fuera de los puestos de clasificación. En los últimos 15 encuentros de Liga Profesional, ostenta la peor marca del campeonato. Sin ir más lejos, el conjunto de Núñez es el de peores resultados, seguido por Newell's, que viene de quedarse sin dupla técnica tras la desvinculación de Sergio Gómez y Favio Orsi, y Atlético Tucumán, ambos con nueve caídas. 

La estadística no es un accidente: es tendencia. El partido en Liniers fue un resumen del momento. El equipo de Guillermo Barros Schelotto dominó con claridad el primer tiempo. De esta manera, se puso en ventaja a los cinco minutos con gol de Manuel Lanzini, un ex River que expuso con crudeza la vulnerabilidad del visitante. El cambio de arquero en el entretiempo -con Franco Armani reemplazado en su primera titularidad del año- fue un síntoma más de desconcierto. 

River, Gallardo y el final de una era

También salieron por molestias Juan Fernando Quintero y Kendry Páez. Un equipo golpeado en lo futbolístico y en lo físico. La crisis, además, no se limita al Apertura 2026. River viene de quedar eliminado en cuartos de final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras y en semifinales de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia. El segundo ciclo de Gallardo no logró replicar la mística del primero. Y la comparación permanente -inevitable- erosiona el presente. 

Pero el problema ya no es solo deportivo. En la dirigencia crece la preocupación por el clima social.  El jueves, en el Monumental, River recibirá a Banfield. Y por primera vez en años se percibe la posibilidad de que el estadio no acompañe con la misma indulgencia. La frase de Distasio fue elocuente: "Hay una sensación de que el jueves se va a vivir una situación diferente". Traducido: el crédito popular podría empezar a agotarse. 

El dilema es profundo. Gallardo no es un técnico más. Es el entrenador más influyente en la historia reciente del club. Sin ir más lejos, se trata del arquitecto de una era dorada que redefinió la identidad competitiva de River. Inbcluso, es del DT que logró el título más importante en la historia del Millonario: la Libertadores ante Boca. Sin embargo, el peso de su propio legado hoy juega en contra. Cuando la vara la fijó él mismo en la cima continental, cualquier presente opaco adquiere dimensión de crisis.

River, Gallardo y el final de una era

La pregunta ya no es si River juega mal -eso es evidente- sino si el ciclo tiene margen para reconstruirse. El cambio de arquero, las constantes modificaciones tácticas, la falta de una base consolidada y la repetición de derrotas sugieren que el equipo perdió algo más que partidos: perdió convicción. El lunes puede ser un punto de inflexión. En las oficinas de Figueroa Alcorta ya contemplan el escenario de un River sin Gallardo en este convulsionado febrero de 2026. Si el DT decide dar un paso al costado, no será solo el final de un proceso: será el cierre definitivo de una era que parecía eterna. Y si decide continuar, deberá hacerlo con algo más que introspección.