Sergio "Chiquito" Romero, aquel arquero de la Selección Nacional que se convirtió en héroe tras la Semifinal del Mundial de Brasil 2014 en la que atajó dos penales, anunció su retiro del fútbol con 39 años y más de dos décadas como profesional. Con 96 apariciones, hasta el momento es el guardameta que más veces se puso la celeste y blanca, camiseta con la que ganó el oro olímpico en Pekín 2008 y salió campeón como juvenil en el Mundial de Canadá 2007.
El marido de Eliana Guercio ya sabía que su carrera podía terminar en cualquier momento y fue por eso que en 2023 se recibió como entrenador, en lo que será el próximo paso en su carrera cerca del fútbol. En los últimos meses, antes de que terminara su vínculo con Argentinos Juniors, ya adelantó que, de no surgir interés por parte de ningún equipo, colgaría los guantes. "Si no se da, estoy preparado para cruzar la línea y empezar una carrera que seguramente será hermosa", reveló.
El momento más alto de su carrera fue sin duda en ese Mundial de 2014 de Brasil, en el cual Javier Mascherano le brindó una charla motivacional profética en relación a que sería la tanda de penales del partido contra Países Bajos, previo a la Final. "Hoy te convertís en héroe", aseguró el mediocampista central, en una de las frases más populares e icónicas del fútbol argentino. En ese campeonato logró el segundo puesto al igual que en las dos Copas América que vinieron después, la de 2015 y la de 2016.
Desde muy "chiquito" estuvo vinculado a la albiceleste, pero fue Diego Maradona cuando estuvo al frente de la Selección quien señaló que Romero era su arquero. Bajo su mando jugó el Mundial de Sudáfrica 2010, donde comenzó a escribir su historia de amor con un público que le soltó la mano tras algunos rendimientos flojos, por los cuales Jorge Sampaoli lo limpió de la convocatoria para Rusia 2018.
La tercera estrella en la camiseta argentina la vio por televisión, ya que no estuvo nunca en los planes de Lionel Scaloni, aunque celebró junto a muchos de sus ex compañeros desde el corazón, como Lionel Messi y Ángel Di María, entre otros. En ese 2022 se dio un hecho importantísimo en su carrera, la vuelta a la Argentina. Para dolor de muchos hinchas de Racing Club, la vuelta no pudo ser al club que lo vio debutar en primera. Aunque el arco de la Academia se encontraba bien cuidado en ese momento, con las manos del chileno Gabriel Arias.
Eso no evitó que para muchos racinguistas Romero se transformara en villano por haber firmado con Boca Juniors, club con el que jugó hasta 2025. Su magia volvió a verse durante la Copa Libertadores 2023, donde fue clave para que su equipo avance hasta la Final, que perdió contra el Fluminense, en un resultado que volvió a dejarle un subcampeonato en su haber. Con el tiempo ese hechizo que lo acercó al público xeneize se apagó de forma rotunda, con muchos cuestionamientos desde todos los frentes.
En el medio vistió camisetas de relevancia internacional como la del Manchester United, el Mónaco y la Sampdoria. Y con el equipo inglés levantó una Europa League en 2017. El sueño que nació el 22 de febrero de 1987 en la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen voló muy alto. Entre tantos títulos y logros hay cuatro que lo acompañarán el resto de su vida: sus hijas Jazmín, Chloe y Meghan, y su hijo Luca, para quienes siempre será un héroe, sin importar la inclemencia del paso del tiempo.