El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una marcada caída en la cantidad de pasajeros, una tendencia que se profundizó desde fines de 2023 y que se refleja en colectivos, trenes y subtes. Según datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), en junio de 2026 los colectivos del AMBA transportaron 17% menos pasajeros en días hábiles que en el mismo mes de 2024.

La baja fue del 21% los sábados, 24% los domingos y 7% durante los feriados. En términos absolutos, durante los días hábiles se registraron 1.665.972 pasajeros menos: se pasó de 9.862.272 usuarios en junio de 2024 a 8.196.300 este año. La mayor contracción se produjo en las líneas reguladas por la Provincia de Buenos Aires, donde la cantidad de pasajeros cayó 23% en días hábiles y 31% los domingos.
El fenómeno también alcanza al subte porteño. Durante el primer semestre de 2026 se vendieron 89,3 millones de pasajes, frente a los 110,4 millones registrados en el mismo período de 2023. Esto representa una caída del 19%, equivalente a más de 21 millones de viajes menos. La línea D fue la que sufrió la mayor disminución porcentual, con un descenso del 24%.
Los trenes metropolitanos muestran un comportamiento similar. En el primer semestre de 2026, seis de las ocho líneas analizadas registraron menos pasajeros que en igual período de 2024. Las mayores caídas correspondieron al Mitre (-46%), Sarmiento (-27%) y Roca (-18%). Entre las principales causas aparecen el deterioro del poder adquisitivo, el aumento de las tarifas y los cambios en las rutinas laborales tras la pandemia.

El crecimiento del teletrabajo y los esquemas híbridos redujeron, además, la necesidad de trasladarse diariamente hacia los centros urbanos. El resultado es una transformación en los hábitos de movilidad del AMBA: cada vez más personas reducen viajes, evitan combinaciones entre distintos medios de transporte o directamente buscan alternativas más económicas para desplazarse.

