En los actos de la derecha española lo llamó "dictador" e "impresentable", y pidió sacar al socialismo "a patadas". Pero cuando lo tuvo enfrente, Javier Milei no le dijo nada a Pedro Sánchez. Esta paupérrima actuación quedó grabada ante los ojos del mundo en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid donde el Presidente le dio al jefe del Gobierno español un apretón de manos breve, casi sin levantar la vista. El león de los escenarios se volvió un gatito tímido en persona.
El contraste fue todavía más claro unos minutos antes porque con el rey Felipe VI, Milei tuvo un saludo afectuoso, intercambió unas palabras y se lo vio cómodo. Con Sánchez, en cambio, hubo silencio y la mirada esquiva. Es la imagen de un Presidente que grita frente al micrófono pero baja la vista cuando tiene al adversario cara a cara.

Donde sí recuperó la voz fue en el atril. En la Sesión Plenaria de Jefes de Estado, en la Galería de las Colecciones Reales, Milei dedicó su discurso a atacar al socialismo y a igualarlo con el fascismo. Citó al intelectual español Salvador de Madariaga para afirmar que "la libertad es el plan del espíritu" y lanzó su frase central: "El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía".
Para sostener la comparación, recurrió a una consigna del fascismo italiano: "La máxima fascista: 'Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado', describe a los Estados socialistas". Según él, ambas corrientes coinciden en rechazar el libre mercado y en promover la intervención estatal, la regulación de la economía y el control de los medios.
Después repasó sus logros económicos, como el superávit del Tesoro y del Banco Central, la desregulación y las inversiones del RIGI además de reafirmar los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas. Cerró pidiendo a los presidentes de la región "poner la autoridad recibida de los ciudadanos al servicio de su libertad".
La agenda paralela dejó claro con quién quería estar. La noche anterior faltó a la inauguración oficial en el Teatro Real y a la tradicional foto de familia con el Rey para cenar con Santiago Abascal, el líder de Vox. El encuentro tuvo un tono de campaña, porque Abascal enfrentará a Sánchez en las elecciones anticipadas del 29 de noviembre.
La otra cita fija es con Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid y referente del ala más dura del Partido Popular. Milei la vuelve a ver hoy, dos semanas después de la reunión de su viaje anterior. Abascal, Ayuso y el Rey tuvieron reuniones, saludos y fotos. Sánchez, el anfitrión político del país, solo recibió un apretón de manos casi sin mirarlo.
No es la primera vez que la relación entre los dos llega a este punto. En 2024, sus ataques en un acto de Vox, incluido llamar "corrupta" a María Begoña Gómez Fernández, esposa de Pedro Sánchez, provocaron que España retirara a su embajadora en Buenos Aires. Esta vez, con el adversario a centímetros, Javier Milei eligió, cobardemente, el silencio.

