De vender bijouterie y criar a sus hijas a animarse a entrar en la casa más famosa del país para buscar un cambio en su vida. Así fue el salto que dio Carla Bigliani, más conocida como "Carlota", quien llegó a Gran Hermano con la ilusión de mostrarse tal cual es, pero terminó su aventura antes de tiempo y con una mezcla de bronca, frustración y cuentas pendientes.
Tras su salida del reality, BigBang tuvo una charla con ella donde repasó su breve estadía por la casa, habló de lo que no se vio de su personalidad y dejó entrever su enojo: con la dinámica del juego, con algunos compañeros y hasta con la forma en que se desarrolló su experiencia dentro del programa.
La ex hermanita contó que las primeras horas después de la eliminación fueron intensas y cargadas de emociones encontradas: "Haciendo de todo. Viste cuando uno deja a marido en casa ¿Qué pasa? Cosas. Así que pasaron cosas. Estuve aislada en el hotel, bastante angustiada porque no me quería ir. Me ponía bien cuando alguien me cruzaba y me decía 'ay soy Carlota, saliste ante ayer o saliste ayer'. Pero después cuando me dejaban solita decía la put* madre, me debería quedar".
En ese momento de introspección, también aparecieron culpas personales que la atravesaron tras abandonar la casa: "Yo estaba con el mambo de le fallé a mis hijas, hice todo por ellas. Boludeces".
Apenas quedó eliminada, sus hijas fueron las primeras en contenerla. Carlota recordó ese momento con emoción: "Me estaban esperando con un grupo de amigos, me esperaban en la calle con globos", recordó su vuelta al barrio pero antes hubo un encuentro en los pasillos de Telefe: "Ni bien salí de la casa me la llevaron al camarín para que me dieran un beso y yo no paraba de llorar. Decían mamá quedate tranquila, vas a ir al repechaje. Yo no sabía ni que existía el repechaje, viste cuando estás recién salida. Me empezaron a decir todas cosas que yo no vi nada de todo eso, es un mundo aparte esa casa".
Consultada sobre si veía venir su salida, la ex participante reconoció que la tomó con sorpresa: "No, me cagué de risa por eso, porque nunca entendí. Esto es una joda, entonces me reía y listo".
Pero al salir también se encontró con comentarios del afuera que no esperaba: "Después está la esposa del arquero (Guercio), me re bardió. 'Si yo te hubiese comprado Carlota, hubiese sido una estafa, hubiese pedido devolución de dinero', me mató. Pero bueno, después ya me puse a hacer de todo, todo lo que le había dicho a mi marido que haga, hizo una, me puse con eso, después también traté de dormir".
Sobre cómo vivió la convivencia, Bigliani fue sincera: nunca terminó de sentirse cómoda dentro del juego: "Ni siquiera, porque no estuve cómoda, yo no era Carlota. Me quedé enojada con eso".
Según explicó, el principal problema fue que nunca encontró alguien con quien generar un ida y vuelta: "Me faltó que alguien me dé un gramo de ida vuelta. Yo ahí, los primeros días, jodía sola, hablaba sola, con la cámara, iba tres veces al streaming, hablé con el Big dos veces. Cuando vi que nadie me segundeaba, no hablaba con nadie, o sea, hablaba con todos pero jodiendo".
Carlota aseguró que no logró integrarse a ningún grupo y que eso terminó marcando su destino en el juego: "No, y tampoco quería, pero aunque sea, quería que me den el pie a que yo pueda ser yo. No pasó nunca. Estaba sola. Y ahí empecé a percatarme. Dije, 'uh, están bajando todos'. Soy el blanco, estaba el peinador de Wanda. Estaba toda gente conocida y Carlota. ¿Quién se iba a ir en una placa positiva? Yo".
La ex participante también opinó sobre la convivencia y los egos dentro de la casa: "Son todos re creídos, no me gustaba ninguno, por eso te digo, voy a jugar sola".
Incluso señaló a una participante con la que no sólo no conectó sino que tuvo encontronazos: "No me cayó bien Sol porque no me gustaba su forma de jugar. Ella hacía como un papel como si fuera actriz. Y beboteaba, se hacía la graciosa, y se dedicaba como a ningunear o a gastar al otro", dijo por Solange Abraham y continuó: "Siempre estaba como la mirada de ella y de su grupete del mal, yo le decía, que miraban y que se reían entre sí. Yo decía, en un par, yo dije, ¿de qué te reís?".
Para Carlota, la placa en la que quedó nominada no la favoreció: "No me pueden clavar una placa positiva a dos semanas de entrar", incluso admitió "no me dejaron tampoco ser yo, porque si no por ahí te hubieses tenido más bancás de afuera".
Y agregó, con evidente enojo por su salida anticipada: "No llegué a hacer un personaje, y me rajaron antes, por placa positiva, la gente no me llegó a terminar de votar, porque nunca llegó a empatizar, y el personaje que me hicieron fue una caga**. Ahora quieren hacer la 'placa Carlota', que es tipo un fantasma, que nadie la vio. No, loco, yo estuve ahí".
También aseguró que gran parte de su participación quedó invisibilizada: "Si hubiesen mostrado los 500 streams, a mí no me daban bola, la primera semana yo me la pasé en el stream hablando sola como una pelotuda".
El enojo es con ella, con la producción y con su entorno mismo, ya que desde su perspectiva, no la ayudaron con las redes desde afuera: "Tengo que organizar todo acá afuera. Yo estaba sola adentro, sola afuera. Tengo que organizar todo muy bien para que funcione también", dijo ante la posibilidad de volver en un repechaje.
El confesionario de BBN
En una dinámica final, BigBang propuso imaginar que volvía al confesionario para decirle algo pendiente a un compañero. Carlota eligió a Daniela De Lucía "porque era muy buena escuchando, muy buena aconsejando, y le contaría que no tuve el tiempo que necesité, me fui muy rápido, nunca me pude soltar. El día anterior a la eliminación recién había dormido en una cama. O sea, ni siquiera tenía cama", comenzó y siguió: "Me hubiese gustado que conozcan todo lo que podía dar, la simpatía, el humor que tengo, todas mis historias de vida. Me faltó tiempo, quiero volver, no me quería haber ido, estoy lidiando con eso, estoy enojadísima".
Sobre quiénes cree que podrían llegar a la instancia decisiva del reality, Carlota arriesgó algunos nombres: Emanuel Di Gioia, Solange Abraham y Yipio. La facilidad con que nombró a los finalistas no fue la misma a la hora de elegir un ganador: "Esa es re difícil porque no llegué a empatizar con nadie".
Aunque su paso por la casa fue breve, Carlota asegura que la experiencia la marcó y que todavía está procesando la salida. Entre la bronca por no haber podido mostrarse como quería y la ilusión de que el público llegue a conocerla más, la emprendedora de accesorios no descarta volver a intentarlo si se presenta la oportunidad. Mientras tanto, afuera la espera su familia, su marca y la misma convicción con la que entró a Gran Hermano: la de buscar un cambio y demostrar que todavía tiene mucho para dar.