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Gran Hermano
"Me destruyeron"

Manu Ibero rompió el silencio: habló de Zoe, Messi y la campaña de odio que lo sacó de Gran Hermano

El ex participante respondió si aún le queda una charla pendiente con su ex.

17 Julio de 2026 14:49
Manu Ibero

Entró a Gran Hermano con una mochila difícil de cargar: los prejuicios, las acusaciones que circulaban sobre él en redes sociales y el eterno rótulo de "el ex de Zoe". Durante buena parte del reality, Manu Ibero logró correrse de ese lugar, se convirtió en uno de los participantes más queridos por el público y hasta llegó a perfilarse como candidato al título.  

Sin embargo, en las últimas semanas todo cambió. Una campaña de críticas, la polémica por sus dichos sobre Lionel Messi y viejas acusaciones que volvieron a instalarse terminaron por dejarlo fuera de la competencia. Hoy, ya del otro lado de la pantalla, busca dejar atrás esa etapa y comenzar un nuevo capítulo de su historia.

Manu Ibero quedó eliminado de Gran Hermano

En diálogo con BigBang, el ex participante habló sobre el odio que recibió durante el reality, la controversia por sus declaraciones sobre Messi, la campaña que, según él, impulsó su ex pareja Zoe Bogach, el dolor que atravesó por la muerte de su perra Ámbar, su presente sentimental y los proyectos que imagina para esta nueva etapa fuera de la casa.

Apenas recuperó el celular, Manu reconoció que todavía está procesando el impacto de volver a la realidad después de meses de aislamiento. Lejos de imaginar la repercusión que había generado afuera, confesó que hubo una noticia que lo sorprendió por completo: "La verdad que todavía estoy aislado. Recién me dieron el celular y me encontré con muchísima información. Me estoy acostumbrando a esta nueva realidad", contó. 

Antes de entrar a GH, Manu Ibero sabía que el conflicto con Zoe podía pesar

Y agregó sobre la reacción del público: "Lo que más me impactó fue salir y que me dijeran que durante mucho tiempo era uno de los favoritos para ganar. Eso fue una locura. Yo sentía que me estaba yendo bien, pero nunca al nivel de pensar que podía ser el ganador".

Sin embargo, esa imagen positiva se desdibujó en el tramo final del programa. Para él, no fue una consecuencia de su juego, sino de una serie de situaciones que se combinaron hasta perjudicarlo: "Lamentablemente, por lo que vi, hubo una campaña de odio muy fuerte e injusta".

Manu Ibero reflexionó sobre su salida de GH

"Se fue acumulando un montón de cosas hasta formar la tormenta perfecta. Todo empezó por una opinión que di sobre Messi, cuando en realidad yo lo amo. Para mí es el más grande que hay junto con Diego. Soy fanático de la Selección y jamás sentí que hubiera dicho algo malo. Igual aprovecho para pedir disculpas a quienes se sintieron ofendidos, porque soy muy mesista", sostuvo.

Además, explicó que su familia debió salir públicamente a desmentir una versión que comenzó a circular en redes sociales y que lo vinculaba con el crimen de Fernando Báez Sosa: "Mi familia tuvo que sacar un comunicado porque me relacionaban con los rugbiers del caso Báez Sosa", comenzó. 

El comunicado que había sacado la familia de Manu Ibero

Según el entrevistado, su vínculo con los rugbiers detenidos está alejada de una amistad, sino que fue víctima de ellos: "No soy amigo de ellos. En mi ciudad nos conocemos todos, pero yo fui víctima de uno de esos chicos. Lo conté muchas veces dentro de la casa: cuando tenía 18 o 19 años, recién operado de la rodilla, uno de ellos me golpeó de atrás, me pateó la rodilla operada y después me siguió pegando hasta dejarme inconsciente durante varios minutos", recordó.

Respecto de la polémica por Lionel Messi, insistió en que sus palabras fueron sacadas de contexto y que nunca buscó cuestionar al capitán de la Selección: "No fueron críticas. Yo no critico a Messi porque me parece el mejor jugador del planeta y de la historia", se justificó. 

Ibero trató de explicar su punto respecto al astro del fútbol: "Lo único que dije fue que está grande y que no quería que todo el juego dependiera de él. Tenemos otros jugadores de muchísimo nivel. De hecho, fijate que los goles también los hacen otros compañeros", explicó.

A esa controversia se sumó la exposición mediática de su ex pareja, Zoe Bogach. Manu aseguró que ingresó al reality sabiendo que ese tema podía convertirse en un obstáculo, aunque cree que logró revertir la imagen negativa que tenía cuando cruzó la puerta de la casa: "Yo sabía que podía pasar. Creo que la primera semana no me fui porque la placa era positiva. Mi imagen cuando entré era muy mala, pero después logré revertirla mostrándome como soy, tanto como persona como jugador. Llegué a posicionarme entre los favoritos y después volvió una campaña que duró mucho tiempo. Incluso la gente que entraba a la casa me pinchaba con ese tema", afirmó.

Manu Ibero descartó tener una conversación pendiente con Zoe Bogach

Lejos de alimentar la polémica, sostuvo que nunca habló mal de Zoe durante el programa y que hoy considera esa historia completamente cerrada: "Estoy muy tranquilo porque casi no la mencioné dentro de la casa. Todo lo que dije de ella fue bueno. Nunca expuse lo que viví en la relación. Simplemente me mostré como soy y dejé que la gente sacara sus propias conclusiones".

También aseguró que ya no le pesa ser identificado como "el ex de Zoe". "La gente ya me conoce como Manu y yo también me considero así. A esta altura ya no me molesta ese mote", dijo. Incluso reveló que hoy su presente sentimental pasa por otro lado y no le interesa tener una conversación con la ex hermanita: "Estoy intentando encarar algo lindo con Lola. Todavía no pudimos vernos porque está de viaje, pero estamos hablando. A Zoe le deseo lo mejor y solo tengo palabras de agradecimiento por los dos años que compartimos".

Manu Ibero está enfocado en su nuevo vínculo con Lola

En cuanto al juego, explicó que nunca ingresó con una estrategia armada y que la convivencia fue moldeando sus decisiones: "Aprendimos a jugar ahí adentro. Capaz tirábamos diez teorías distintas y pegábamos una. Eso te vuela la cabeza. Mi juego nunca fue provocar a otros. Yo intenté posicionarme como un líder natural de la casa, algo que me sale por mi personalidad. Estar en la cocina también me puso en un lugar estratégico, pero nunca fue algo buscado".

Más allá de las estrategias, reconoció que el verdadero desafío fue sostener la fortaleza mental durante tantos meses de encierro: "Es una carrera contra tu propia cabeza. Todo el tiempo ponen a prueba cuánto aguantás, cuánto te dejás manipular y hasta dónde soportás el juego psicológico. Yo tenía una mente muy fuerte, aunque alguna bala siempre te entra".

Uno de los momentos más difíciles fue atravesar el duelo por la muerte de Ámbar, su perra, mientras seguía dentro de la competencia. Además del dolor, tuvo que escuchar que algunos insinuaban que utilizaba esa situación para victimizarse: "Me parece muy bajo siquiera pensarlo. Yo hablaba de Ámbar desde el primer día. Antes de que falleciera, incluso pedía en el confesionario que la dejaran entrar porque la extrañaba muchísimo. Cuando salí y vi que algunos decían que usaba eso para dar lástima fue durísimo. Hay un clip donde me lo plantean y directamente me levanto y me voy porque me dio muchísimo asco escuchar algo así".

También defendió la decisión de su familia y de la producción de comunicarle la noticia durante el reality: "Yo había dejado asentado que quería enterarme de cualquier cosa que pasara con los miembros más cercanos de mi familia, incluida Ámbar. Mi mamá tomó esa decisión porque sintió que nunca se iba a perdonar que yo saliera de la casa sin saber que ella se había ido en paz".

 

Ese golpe emocional incluso lo hizo pensar en abandonar el programa: "Cuando me dieron la noticia me pregunté muchas veces qué hacía ahí. También cuando eliminaron a Titi. Pero recordé cuál era mi verdadero propósito: no era ganar Gran Hermano, sino que la gente me conociera por quien soy".

Con el reality ya terminado para él, Manu tiene claro cuál será su próximo paso. Si bien le gustaría desarrollarse en los medios y el streaming, hay una promesa que piensa cumplir antes que cualquier otra cosa: "Me encantaría empezar en un stream, pero tengo una deuda conmigo y con mi familia: recibirme de abogado. Se lo prometí a mi mamá y quiero cumplirlo. Después intentaré crecer en las redes y disfrutar todo lo que coseché durante este tiempo".

Manu Ibero terminará la carrera de abogado por una promesa a sus papás

Para cerrar, volvió a poner el foco en lo que considera su mayor premio tras la experiencia: "Pasé de ser un chico que solo recibía odio por una difamación injusta a alguien que, además de las críticas, hoy también tiene muchísima gente que lo banca. Siempre decía que prefería ganar el cariño de la gente antes que el premio o el trofeo. Y siento que, de alguna manera, eso sí lo conseguí".

Quizás ese sea el verdadero saldo que le dejó Gran Hermano. Más allá de haber quedado afuera antes de la final, Manu Ibero siente que logró aquello que fue a buscar desde el primer día: dejar atrás las etiquetas con las que ingresó, mostrarse tal como es y comprobar que, incluso en un juego donde las miradas cambian de un momento a otro, la imagen que permanece es la que cada uno construye con el tiempo.