La escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán genera una crisis humanitaria que afecta a miles de personas en la región de Medio Oriente. En este complejo escenario, más de 600 ciudadanos argentinos permanecen varados en Israel, enfrentando una situación de incertidumbre y peligro que exige una respuesta urgente por parte de las autoridades.
Según fuentes oficiales, hasta el momento 630 argentinos establecieron contacto con las representaciones diplomáticas para solicitar asistencia, según confirmaron desde Cancillería a El Destape. Sin embargo, el cierre del espacio aéreo en la región, producto de los ataques, complica los esfuerzos de repatriación. Cabe recordar que, desde el inicio de las hostilidades, llevan cancelados más de 18 mil vuelos en Medio Oriente, dejando a miles de personas varadas en el peor de los contextos.
El gobierno argentino de Javier Milei, a través de la Cancillería que maneja Pablo Quirno, intensificó las gestiones con aerolíneas internacionales para coordinar vuelos que permitan el regreso seguro de sus ciudadanos. Pero hasta el momento no se avanzó en ninguna dirección.
Mientras tanto, las autoridades recomiendan a quienes puedan hacerlo que intenten salir por tierra hacia Egipto a través del cruce fronterizo de Taba, desde donde podrían tomar vuelos con destino a Europa. Esta opción, no obstante, también implica riesgos debido a la volatilidad de la situación regional y las recomendaciones de seguridad específicas para evitar cualquier identificación que pueda poner en peligro a los viajeros.
En paralelo, el gobierno israelí busca restablecer parcialmente las operaciones del aeropuerto Ben Gurion en Tel Aviv. De ser aprobado por las autoridades de seguridad, se permitiría la llegada limitada de vuelos internacionales, lo que podría abrir una vía para evacuar a los ciudadanos extranjeros atrapados en el país.
La situación no solo afecta a los argentinos, sino también a miles de personas de diversas nacionalidades. Se estima que más de 100 mil israelíes permanecen varados en el extranjero debido al cierre del espacio aéreo.
Cabe aclarar que las operaciones militares se intensifican mientras corren las horas y, en los últimos días, los ataques coordinados entre Israel y EE.UU. fueron a destruir infraestructuras críticas en Irán y Líbano, mientras que Teherán responde con bombardeos a objetivos estadounidenses en la región.