04 Marzo de 2026 12:10
En un contundente mensaje desde La Moncloa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reiteró su oposición a la escalada bélica en Oriente Medio, liderada por Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. En una declaración institucional sin preguntas de la prensa, Sánchez resumió la postura de España en cuatro palabras: "No a la guerra".
El presidente español lamentó la incertidumbre que rodea el actual conflicto en la región, iniciado por un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel y que desencadenó una serie de represalias por parte de Irán: "Nadie sabe con certeza qué pasará ahora. Ni siquiera están claros los objetivos de quienes iniciaron el primer ataque", afirmó Sánchez con contundencia.

Además, aprovechó para reflexionar sobre los errores del pasado, marcando un claro distanciamiento con decisiones históricas que involucraron a España en conflictos internacionales. Así las cosas, en el marco del 30 aniversario del gobierno de José María Aznar, el presidente calificó como un error la participación española en la guerra de Irak.
"Esa guerra se hizo para eliminar las armas de destrucción masiva de Irak y llevar la democracia, pero produjo el efecto contrario. Desembocó en la mayor inestabilidad en nuestra región y el incremento de precios de coste de la vida. Ese fue el regalo del trío de las Azores: un mundo más inseguro y una vida peor", dijo sin titubear.
La negativa del Gobierno español a permitir el uso de las bases militares conjuntas de Rota y Morón por parte de la aviación estadounidense genera las peores de las tensiones con Washington. Según informes, Trump habría ordenado "cortar todas las negociaciones" con España, calificando al país como "un aliado terrible". Sin embargo, Sánchez no mencionó directamente al presidente estadounidense en su discurso, pero sí respondió a las amenazas comerciales reafirmando su posición: "No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo".
El líder español también destacó que su postura es coherente con la adoptada en otros conflictos internacionales como Ucrania y Gaza: "Decimos 'no' a la quiebra del derecho internacional, 'no' a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y bombas, y 'no' a repetir errores del pasado", enfatizó.

En un gesto de unidad europea, el portavoz de Comercio de la Unión Europea, Olof Gill, expresó su apoyo a España frente a las presiones estadounidenses, asegurando que la Comisión protegerá los intereses comunitarios. Por su parte, Pedro Sánchez concluyó su mensaje haciendo un llamado a Estados Unidos e Israel para detener las acciones actuales y buscar soluciones diplomáticas: "Responder a una ilegalidad con otra puede provocar graves consecuencias históricas".