Un intenso temporal con ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora provocó al menos cinco muertos, varios heridos y serios daños materiales en el sur y el sudeste de Brasil. El fenómeno, asociado al avance de un frente frío, afectó principalmente a los estados de Río Grande do Sul, San Pablo y Río de Janeiro, donde también hubo cortes de energía, interrupciones en el transporte y derrumbes.
En San Pablo, dos personas murieron por la caída de árboles en Santos y Sorocaba, mientras que un pescador falleció tras el naufragio de su embarcación en San Sebastián. En Río de Janeiro, otras dos personas perdieron la vida luego del derrumbe de un muro en el barrio de Santa Teresa. Las violentas ráfagas obligaron a suspender las operaciones en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, y provocaron demoras y desvíos de vuelos en los aeropuertos de Santos Dumont y Galeão.
Además, el temporal afectó parcialmente el funcionamiento del subte y dejó sin suministro eléctrico a distintos barrios de la capital fluminense. Las impactantes imágenes difundidas en redes sociales mostraron a cientos de bañistas huyendo de las playas de Copacabana e Ipanema mientras el viento levantaba arena y hacía volar sombrillas y reposeras.
Las autoridades recomendaron evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentos a los avisos meteorológicos. En tanto, el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) advirtió que el frente frío continuará afectando al país durante las próximas horas, con posibilidad de nuevas tormentas, granizo y fuertes ráfagas de viento.