El Gobierno se jacta de haberle ganado a la inflación, al riesgo país y a "la casta". Pero en Catamarca se cruzó con un rival que no negocia: la pachamama que no perdona en las alturas. La comitiva presidencial llegó a la cordillera para inaugurar una planta de litio, y las montañas la recibieron con bajas de presión, deshidratación y el ministro de Economía que la pasó mal. Luis Caputo se apunó.
La explicación oficial fue sencilla. Según fuentes de la Casa Rosada, Caputo tuvo síntomas de mal de altura y recibió hidratación. Y enseguida tranquilizaron a todos: "Actualmente se encuentra en perfectas condiciones de salud y retomó sus actividades con normalidad".
Un integrante de la comitiva, que también sintió la altura aunque más leve, fue todavía más gráfico: "Se apunó, básicamente. Le bajó bastante la presión. A varios de la comitiva les pasó algo parecido, pero a él le pegó un poco más la altura y tuvieron que hidratarlo. Ya está bien".
Cómo fue la gira por Catamarca
La visita, la primera oficial de Javier Milei a la provincia, empezó el martes. El Presidente llegó con Caputo y con Karina Milei, y la comitiva recorrió Algodonera del Valle, una empresa de hilados de algodón con cuatro plantas industriales, 450 empleados y más de 50 millones de dólares invertidos en modernización. Fue además la primera vez que Milei pasó la noche en una provincia durante su gestión.
El plato fuerte llegó el miércoles bien temprano. Milei voló en un Hércules al salar del Hombre Muerto, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde la minera Rio Tinto inauguró dos instalaciones de carbonato de litio: la ampliación Fénix 1B y la nueva operación Sal de Vida Entre las dos suman una inversión de 1.400 millones de dólares y 25.000 toneladas anuales más de capacidad de producción. Ahí fue donde el aire se volvió escaso para algunos.
El Presidente Aprovechó para defender el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones: "¿Cómo puede costar algo una inversión que sin el RIGI jamás se hubiera hecho? Un proyecto que no existía no paga impuestos, no da empleo y no exporta", dijo y prometió más: "Nuestro trabajo consiste en acelerar los procesos para que eso ocurra, quitándole las trabas del camino a todos ustedes, que son quienes invierten, trabajan para que esto sea posible". Lo que no pudo quitar fueron los 4.000 metros que separaban a su ministro del oxígeno.
Para alivio de Caputo, la agenda de este jueves es a nivel del mar. A las 9, el ministro debía encabezar en Rosario la apertura de las Rondas de Negocios del RIGI, junto con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Allí no habrá falta de oxígeno, aunque los números de la economía pueden seguir quitándole el aire.