Luego de que Facundo Moyano recuperara la libertad, tras la acusación que recibió y la situación pública que vivió con su novia Candela Arizaga por las calles del barrio porteño de Belgrano, el referente sindical negó todo tipo de agresión física o verbal, y si bien la defensa legal de la joven de 23 años avaló ese relato, confirmó que buscará demostrar en la Justicia que fue él quien la instó al consumo.
"Quiero decir que mi vínculo con Candela, mi novia, siempre fue amoroso, afectivo nunca hubo ningún tipo de tensión y menos de agresión física o verbal. Y tampoco el día de la imputación de los hechos hubo impedimento de que salga o entre del departamento", aclaró Moyano en su declaración pública posterior a recuperar su libertad.
Si bien, de acuerdo a lo que informó durante la noche del martes, todo quedó "aclarado", en los hecho Moyano no podrá estar a menos de 300 metros de Arizaga y tiene prohibido cualquier tipo de contacto con ella mientras dure el proceso penal, por el cual, además, deberá fijar domicilio y concurrir a todas las citaciones que haya a su nombre, ya sea de la Fiscalía o el Juzgado correspondiente.
Por otro lado, el abogado de Candela, Diego Storto, reveló que buscarán demostrar que Moyano incumplió el artículo 18 de la Ley de Estupefacientes 23.737, que se refiere al "suministro", aunque aclaró que "eso no significa que te obligue a tomar algo", sino que alguien "te lleve a un lado y te diga 'vamos a tomar'". Seguro de que Candela nunca había probado estupefacientes hasta que conoció a su novio, el letrado lo intentará demostrar a través de una pericia toxicológica.
Storto confirmó ante el streaming Bondi que ella nunca manifestó "que este chico la haya golpeado" y reveló que durante el martes estuvo "tres horas con Candela", quien "está en un estado de shock" y que por eso hasta el momento no presentaron una imputación formal. "Yo dije que ella estuvo 40 horas en una situación de intoxicación consumiendo y, dentro de esas 40 horas, ni un perito siquiera puede establecer lo que le pasa a una persona. No sabés si está sufriendo, si está con un ataque de pánico", deslizó.
En ese sentido, el abogado reconoció que sabe por su testimonio que "ella se quería ir" del departamento de la avenida Libertador al 5400, "pero eso puede obedecer a un brote psicótico producto de los estupefacientes o miedo". "Son todas cosas que ella no puede contestar y las vamos a evaluar cuando esté en condiciones de contestármelas a mí", añadió.